Muchas personas dedican parte de su vida a la conservación ambiental, son amantes de la naturaleza, y les nace del fondo de su alma aportar sus conocimientos para que los seres humanos no sigamos destruyendo el planeta, y en la ONG Provita, hay gente maravillosa, cuyas cualidades no son conocidas pero están allí luchando por la conservación de la tierra.
Cuando mucho creemos que nadie nos observa, desde tierras lejanas nos regalan buenas noticias, y es que en National National Geographic/Buffett 2023, decidió premiar al venezolano, biólogo y ambientalista José Manuel Briceño Delgado, convirtiéndolo en uno de los ganadores en la categoría de conservación.
Briceño Delgado, actualmente se desempeña como director regional de la organización Provita, y también es fundador de los Ecoguardianes, y por más de 20 años se ha dedicado a trabajar en el Programa de Conservación de la cotorra margariteña en la Península de Macanao, en el estado Nueva Esparta o Isla de Margarita.
Este premio, fue creado gracias a una alianza con la Fundación Howard G. Buffett, reconocen y celebran “héroes desconocidos” de la conservación ambiental.
La directora ejecutiva de la National Geograhic Society, Jill Tiefenthaler, en un comunicado publicado por la organización, dijo “Aplaudimos a Lily-Arison Rene de Roland y a José Manuel Briceño Linares, cuya visión, acciones, contribuciones y espíritu de colaboración los convierten en finos ejemplos de administración ambientalista en la actualidad”.
“Su dedicación mueven las agujas de la conservación ambiental, inspirando y galvanizando a otros para seguir sus ejemplos”, puntualizó.
Es importante destacar que Ecoguardianes, es un grupo de guardaparques que, gracias al trabajo en equipo, han logrado triplicar la población de esta especie de loros, caracterizados por sus plumas amarillas en la parte superior de sus alas.
El biólogo también trabaja de cerca con dueños de fincas y compañías mineras para desarrollar proyectos de reforestación ecológica, con el objetivo de sembrar árboles en suelos agotados por la minería. Desde 2020, se ha dedicado al monitoreo del guayacán azul o palo santo, un árbol en peligro de extinción.
Fuente: rdnoticiasven.net

















