Antoine De Saint Exupéry

(Por: Lionel Álvarez Ibarra)

Hoy se inicia el mes de julio, y no debimos haber despedido el mes pasado sin antes recordar que el 29 de junio se cumplieron 120 años del nacimiento de Antoine de Saint-Exupéry, novelista y aviador francés, autor de la famosa obra El Principito, catalogada como una las mejores creaciones literarias del siglo XX.

Se hizo piloto cuando cumplió el servicio militar y muchas de sus experiencias como aviador fueron a menudo su fuente de inspiración. Publicó su primera novela “El aviador” en 1926, por la cual  obtuvo un contrato como piloto de línea para una agencia privada. A partir de entonces, a cada escala del piloto, correspondió una etapa de su producción literaria. Mientras se desempeñaba como jefe de estación aérea en el Sahara español, escribió “Correo del Sur” (1928) y a finales de 1930 “Vuelo nocturno”, que le supuso un gran éxito al obtener el premio Femina; ambas giran en torno a sus experiencias como aviador.
Tuvo una estadía en Suramérica, específicamente en Argentina cuando se le encomendó la tarea de organizar la red de la filial de Aéropostale en Buenos Aires. Más de un argentino pudiera decir, de manera pretenciosa, que fue allí en donde aprendió el arte de escribir, pero no sería cierto, su amor por la escritura surgió muchos años antes. Su permanencia en Argentina finalizó cuando la empresa entró en bancarrota y regresó a su país.
Desde 1932, dadas las dificultades de la empresa, Saint-Exupéry se consagró al periodismo y la escritura, pero nunca dejó de volar, continuó como piloto de pruebas por muchos años. Formó parte de las misiones de la aviación francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Tras el armisticio forzado por la ocupación alemana, abandonó Francia, y a través de sus agentes literarios se instaló en Nueva York, en donde recopiló sus anécdotas en  “Piloto de guerra” (1942), y luego publicó su obra cumbre “El Principito” (1943), que se convirtió en el libro escrito en francés más leído, más traducido y  más vendidos de todos los tiempos.

Regresó a Europa, y el 31 de julio de 1944, cuando realizaba un vuelo de reconocimiento,  su avión  desapareció en el Mediterráneo. Su cuerpo nunca fue hallado.

Son muchas las memorables y sabias frases que conseguimos en “El Principito” , pero me conformaría con solo mencionar las siguientes:

1.  “Todos los mayores han sido primero niños (pero pocos lo recuerdan)”.

2.  “Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser     feliz”.

3. “Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”.

4. Y esta última extraordinaria: “Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”.

Lionel Álvarez Ibarra

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