Nuevos Famosos en el Muro de los Navegantes del Magallanes

(Prensa Magallanes BBC) Durante la tarde de este sábado 15 de diciembre, los ex jugadores Carlos “El Tapón” Hernández, Edgardo Alfonzo, Jim Pendleton junto al el ex propietario Antonio José “Catire” Istúriz, fueron exaltados como la Clase 2018 al Salón de la Fama de Magallanes, en una ceremonia realizada en la plaza del fanático del estadio José Bernardo Pérez de Valencia, previo al juego entre los anfitriones y las Águilas del Zulia.
El presidio estuvo conformado por Roberto Ferrari, presidente del equipo y Juan José Ávila, presidente de la LVBP, junto a los integrantes del comité histórico de la Fundación Magallanes de Carabobo: abogado Héctor Arias, la doctora Gisela Ettedgui, los periodistas Giner García y Enrique “Chichí” Hurtado. Por dicho comité, el directivo Arias rememoró las trayectorias y momentos más destacados de cada uno de los nuevos inmortales con el uniforme eléctrico.
Seguidamente, el ingeniero Ferrari dio palabras de bienvenida a los presentes y resaltó la emoción que embarga a la familia magallanera por el ingreso de los nuevos inmortales a dicho recinto.
“Es un orgullo recibir a estos nuevos exaltados que con sus destacadas trayectorias se han hecho acreedores de este reconocimiento. Sus aportes contribuyeron a que esta divisa haya logrado tantos triunfos, renombre y significación dentro del béisbol venezolano”, expresó el directivo.
Asimismo, Ferrari aprovechó la oportunidad para expresar su solidaridad con el máximo jerarca de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. “Cabe destacar que la iniciativa de este Salón de la Fama de Magallanes, se le debe a una persona que días atrás ha sido injustamente atacado por una declaración mal interpretada. Actualmente es el presidente de la LVBP, pero tiempo atrás fue directivo del equipo, nuestra solidaridad y apoyo al ingeniero Juán José Ávila”, enfatizó el ejecutivo.
Pendleton, el primero en ser reconocido en el acto, fue uno de los más destacados jugadores importados de la nave en los inicios del circuito, en el que el recio bateador derecho resultó determinante en la conquista de los campeonatos de 1949-1950 y 1950-1951.
En cuatro campañas con el club, dejó un promedio vitalicio de .331, el más alto de la historia de la divisa entre aquellos jugadores con un mínimo de 500 turnos oficiales.
Seguidamente, fueron rememorados los momentos desde la oficina del ex propietario Antonio José Istúriz, reconocido por la historia como el hombre que resucitó al Magallanes y permitió que la popular escuadra regresara para siempre, tras ocho años de ausencia de la liga, retomando su puesto como uno de los grandes protagonistas de la pelota nacional. Su nieta, María Alexandra Istúriz, asistió al acto en representación del desaparecido radiodifusor y no contuvo la emoción por dicho reconocimiento.
“Mis padres siempre me comentaron sobre el cariño que le tenía al equipo. Él lo trajo a Valencia, sé que luchó para que se quedara acá y estoy agradecida con la franquicia por este honor que nos dan hoy. Desde el cielo nos está viendo, cumple el 18 de diciembre y este es el mejor regalo que le pueden dar”, destacó María Alexandra.
Luego, le tocó el turno al eterno capitán, Edgardo Alfonzo, quien no pudo estar presente por compromisos previamente adquiridos con la organización de los Mets de Nueva York y agradeció a través de un video el reconocimiento. “Agradecido con Dios por el privilegio de ser exaltado al Salón de la fama de uno de los equipos más populares de Venezuela como son los Naveganes del Magallanes”, fue parte de los que exclamó el ex infielder a través del audiovisual.
Alfonzo jugó 15 temporadas con la nave y fue integrante del Magallanes que ganó tres títulos durante la exitosa década de los años 90 (campeones en las temporadas 93-94, 95-96 y 96-97), incluidos los dos ante Leones del Caracas. En números, es sexto de todos los tiempos en campañas jugadas igualado con Melvin Mora, cuarto en dobles (80), sexto en impulsadas (216), octavo en veces al bate (1581) y hits (468), décimo en anotadas (193), y décimo tercero en promedio ofensivo (.296) y juegos jugados (444). Además, fue galardonado con el premio “Regreso del Año” en la zafra 2007-08.
Al igual que Alfonzo, el “Tapón” Hernández formó parte de esa dinastía de los 90, ganó dos de los tres campeonatos conseguidos en esa década (en las temporadas 95-96 y 96-97) además del título obtenido en la zafra 2001-2002. Vistió el uniforme eléctrico por 11 temporadas (entre la 95-96 y 2005-06) en los que dejó .284 de promedio ofensivo, producto de 499 imparables en 1.754 turnos, con 236 rayitas anotadas, 91 extrabases y 177 empujadas en 508 compromisos disputados. Es quinto en la historia del equipo en encuentros jugados y en hits, sexto en turnos al bate, séptimo en carreras anotadas y octavo en dobletes.
“Quiero darles las gracias a la Fundación Navegantes del Magallanes. Agradezco a personas que estuvieron en la directiva, a Saúl González por creer en mi cuando tenía dieciséis años, a Andrés Reyner que fue un padre para nosotros y a Juán José Ávila por su confianza”, expresó el caraqueño, que no olvidó dedicarle palabras también a Gregorio Machado, Richard Hidalgo y Endy Chávez, quienes estuvieron presentes en el acto y coincidieron con Hernández durante su pasantía con la nave.