No llegaré a UFC, pero mis personajes pueden destruir un ejército de robots

(Carlos Rojas Esser) Ellos son los héroes modernos, seres sobrehumanos, capaces de hazañas más allá de los límites mortales. Sus logros conforman la mitología y leyendas de nuevos tiempos, las cuales se transmiten en relatos frente a una fogata… o en las redes sociales.

Pero no siempre es así.

Hace 25 años, Ultimate Fighting Championship apareció en la escena de los deportes de combate del mundo, enfrentando a reconocidos exponentes de diversos sistemas de defensa personal en peleas regidas con el menor número de reglas posibles.

Las artes marciales mixtas nacieron.

… y el fantástico mundo de las artes marciales tradicionales sufrió un golpe mortal.

No había técnicas letales o secretos milenarios, ningún entrenamiento para arrojar rayos por las manos o multiplicarse en tres, nada de estilos capaces de destruir a treinta adversarios simultáneos o que otorgara la habilidad de atrapar balas con las manos. Generaciones de entusiastas que inundaron las escuelas o gimnasios, motivados por películas de esos invencibles maestros de kung fu, tuvieron que aceptar la inevitable realidad que todo lo que vieron en la pantalla simplemente no se podía reproducir en El Octágono.

Pero esas reglas no aplican a la cultura geek.

Comics, dibujos animados y video juegos son algunos de los campos de batalla donde compiten estos gladiadores que los deportes modernos han tratado de dar sus últimos rezos.

¡Bruce Lee apesta! ¡Stan Lee vive!

Bienvenidos al siguiente nivel

Vecoman Rojos es una asociación civil basada en Carabobo, dedicada a la promoción de trabajos de arte secuencial elaborado por talentos locales. Varios proyectos han recibido la oportunidad de ser publicados en el blog: http://vecomanrojos.blogspot.es. Los géneros son variados y los estilos múltiples.

Pero una pelea brutal nunca sale mal.

¿Es necesaria la evidencia? Una de las historietas disponibles es Raikanbara, que narra la historia de un joven adorador de la lucha que busca un maestro que lo entrene.

Hay más de donde esta viene. La obra Ciudad de La Muerte habla de las desventuras en un entorno plagado de violencia y malestares sociales.

Uno de los integrantes de esta organización es Número: 35 (Su nombre verdadero no será revelado para que sus archienemigos no puedan atacarlo en su identidad civil) El creador se siente afortunado que no ha lidiado con ningún trauma inducido por la llegada de las artes marciales mixtas.

“Tenemos nuestro propio espacio y podemos ignorar estos parámetros que la vida real impone para crear nuevas leyendas. La jaula de El Octágono no puede contener la creatividad”.

Actualmente, el venezolano Omar Morales está ocupado en una ardua lucha en las series UFC Contender, aspirando por tener el honor de un contrato como luchador de esta empresa. Ha sido una titánica epopeya que cada compatriota admira y desea que pueda algún día transformarse en un campeonato.

35, quien alcanzó un cinturón negro primer dan en Karate Shotokan (“intenté eso del superhéroe / amanerado reportero. No funcionó”), puede apreciar el esfuerzo de Morales. Pero ahora, él puede llevar su adiestramiento a otro nivel… en su mesa de ilustración.

“Espero que Morales pueda algún día terminar la racha ganadora de Khabib Nurmagomedov. Pero, mientras tanto, yo puedo dibujar a Kiai Karl destruyendo un ejército de robots asesinos”.

Sin recibir ninguna lesión en el camino.

Ronda Rousey, quien es de descendencia venezolana, concluyó su famosa y prolífica carrera en UFC para dedicarse a la lucha libre profesional, un oficio de héroes y villanos que batallan siguiendo un libreto predeterminado y obtienen el favor del público presente, El mundo ficticio puede tener ciertas recompensas y emociones que no puede proveer el combate real.

Algo muy parecido a un cómic.

“No es la intención destruir la magia del mundo de los deportes con nuestras creaciones”, añade el creador anónimo. “Solo se trata de efectuar algunos hechizos reservados para otro campo de juego donde el equipo creativo somos atletas, árbitros y público”.

Número 35 no busca otros espacios fuera de las viñetas de tiras cómicas. Contrario a otros adoradores de este medio quienes también disfrutan del entretenimiento de los videojuegos, el ilustrador desdeña esta forma de ocio.

“He visto como se vuelven cada vez más realistas y requieren de mucha practica para dominarlos. Significa que si no soy un buen futbolista en el mundo real, tampoco tengo muchas opciones en el entorno virtual. No vale la pena”.

Tampoco es amigo de las adaptaciones en la pantalla grande. “Cuando leo los cómics, me puedo ver reflejado en sus páginas. En el cine o televisión, veré a un galán recién salido del gimnasio o una masa de músculos relleno de esteroides con quien no me puedo identificar”.

Desde sus inicios a finales de los años treinta, los cómics de superhéroes, acción o fantasía han sido vehículos para cumplir esos sueños de poder que muchos lectores no pueden cumplir en sus vidas diarias.

Aunque, en ocasiones, la ecuación se invierte.

Recientemente, la atleta Yulimar Rojas fue inmortalizada en un cómic en el Olympic Channel. Una icónica escena la ilustra como un personaje de los populares manga (cómics japoneses), celebrando su victoria con un rugido de gloria mientras unas columnas de fuego salen a su alrededor y su cabello se levanta.

“Todos quieren ser un personaje de cómics. Nosotros llevamos esa ambición al papel”.

Mientras se pueda conseguir papel en Venezuela.

Aventuras fuera de los paneles

No todo en el mundo de las artes marciales tradicionales ha sufrido por el paso de la evolución,

El Karate, arte marcial nativa de La Tierra del Sol Naciente y uno de sus patrimonios culturales, será una de las disciplinas a estrenarse en los venideros Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Las artes marciales son parte de la idiosincrasia e identidad japonesa. En los mitos las islas que conforman la nación fueron formadas por agua y tierra que resbalaban por el filo de una espada y los estilos y técnicas de combate eran instruidos a los hombres por dioses, espíritus o demonios. En cada actividad o profesión, el Bushido (Camino del Guerrero) es un ideal que reina y es reverenciado a cada nivel.

Las competencias de karate en las olimpiadas será un evento que aspira será seguido por más de cien millones de practicante o entusiastas.

Si Yulimar Rojas puede saltar de la pista de atletismo al manga ¿Por qué un creador de cómics no puede ingresar al tatami para foguearse en el kumite?

Número 35 admite que “aprendería a lanzar rayos por las manos para calificar en la selección nacional… solo como excusa para ir a Japón”.

No es solo la cita deportiva. El suelo nipón es responsable de algunos de los más famosos productos y símbolos de la cultura popular contemporánea y es un magneto para los admiradores del entorno geek.

Ahora, la competencia atlética y la fábrica de fantasías se encuentran en un solo territorio.

 “Sería lo más cercano a tener éxito en ambas arenas”.

Venezuela cuenta con Antonio Díaz, reconocido mundialmente por sus impecables katas, para conquistar el oro olímpico, Pero eso no detiene el sueño nerd.

Alonso Quijano, tras una descontrolada lectura de aventuras caballerescas, decidió adoptar el alter ego de Don Quijote de La Mancha para crear sus propias andanzas… con minúsculos éxitos.

El mundo de los deportes ha admitido a muchas leyendas quienes, a pesar de bajas expectativas y pocas señales de calidad atlética, han logrado dejar su marca entre los grandes.

“Si no lo logro, puedo hace un cómic sobre el tema”.

¡¡¡Excelsior!!!

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