La presidencia de la AN, la silla más cotizada para el 2020

(Por Eduardo Caballero) 

Luego de la victoria en las elecciones parlamentarias del 2015, los partidos que hasta ese entonces conformaban la Mesa de la Unidad Democrática, suscribieron el “Acuerdo de Gobernabilidad de la Asamblea Nacional 2016-2021”, dicho acuerdo daba en el primer año la presidencia al partido Acción Democrática, quien la encabezaba en ese entonces el diputado Ramos Allup.

Se veían aires de cambio trascendental en la política venezolana, un Allup repontenciado que sabía manejar sus tiempos, que a través de una elocuencia característica de su persona, logró mantener ese sentimiento nacional que llevó a la oposición a su victoria.
Sin embargo, no fue suficiente pues se comenzó con un discurso prometedor con el “En 6 meses sale maduro”. Aun estamos esperando.

El segundo año correspondió a Primero Justicia sentarse en la silla, pues esta vez la presidencia del hemiciclo estaba en manos de Julio Borges. No es santo de devoción de muchos, pero acuerdo, es acuerdo. Borges logro también un discurso muy prometedor, para no decir populista, su bandera era la del Plebiscito, sin apoyo de el Consejo Nacional Electoral (Como era de esperarse) y sin el mayor apoyo de sus homólogos.

El plebiscito fracasó, pues desde mi punto de vista, en vez de hacer presión para que se diera con condiciones, utilizaron ese día, para recoger data y medir con cuantos ciudadanos contaban.
El tercer perÍodo presidido por Omar Barboza de Un Nuevo Tiempo, pasó por debajo de la mesa, solo con shows parlamentarios para tratar de sorprender con la retórica de los admirables diputados, con su gran elocuencia – permitanme el sarcasmo ,
Voluntad Popular con su representante Juan Guaido, toma la codiciada silla en el presente año, el cual despertó las divisiones en la tolda naranja, Guaido presionado por diferentes factores, se juramenta – fuera del ordenamiento jurídico – como presidente encargado de Venezuela, figura que solo se pudiera dar en dos escenarios, así lo dispone nuestra Carta Política Fundamental, sin embargo, en su artículo 233 tomado por analogía ya que era el más cercano ante el acontecimiento Constitucional que estábamos viviendo, Guaido con apoyo de más de cincuenta países logra despertar la fuerza aguerrida de la Ciudadanía que había venido deteriorándose en años a priori por las falsas promesas de los que habían detentado la presidencia del parlamento.

Pero sus ambiciones pudieron más que el futuro de una nación, se desfiguró la lucha de calle – Ojo pacifica – por su ineficacia logró el rechazo de la gran mayoría que lo respaldaron en las calles aquel 23 de enero, paso de multitudes, a algunas docenas, pues no supo aprovechar el mayor respaldo internacional a la causa venezolana – o si lo aprovechó, pero a su interés.
Ahora bien, apegados a ese pacto firmado por las principales fuerzas políticas en el 2015 luego de anunciada la victoria, aquel pacto de caballeros, dejaría la Asamblea Nacional en el venidero 2020 de la siguiente manera: La presidencia a cargo de el que resultase electo en elecciones de los partidos minoritarios, Jefe de fracción de Acción Democrática, 1er Vicepresidente de Primero Justicia, 2do Vicepresidente Voluntad Popular y La secretaria a cargo de Un Nuevo Tiempo.
Sin embargo, pareciera que ese pacto no va, pareciera que Guaido será ratificado en la presidencia del parlamento, esto dejaría por fuera a los principales candidatos minoritarios, Delsa Solórzano y Timoteo Zambrano – Prefiero una Delsa que un Timoteo, por muchas razones – el llamado a esos partidos de trayectoria y no tanta trayectoria, es a respetar los acuerdos, pues la palabra vale, pues genera credibilidad.
Utilicemos el parlamento para lo que está principalmente fundado, para ser un equilibrio entre los poderes y para legislar en beneficio del ciudadano y no de nuestros intereses, ya que han demostrado que cada año, es el año de sus partidos, mientras que el ciudadano sufre su ineficiencia.
“Si me preguntan dónde se encuentra el sentido de la política para el beneficio del ciudadano, dijeran mil veces que en la razón de nuestras ideas y no en la razón de nuestras chequeras”
Eduardo Caballero 
Director para los DDHH del Centro Thatcher 
@EduardoC_Vzla