Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide

La industria petrolera venezolana del futuro

Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide
Facebook
Twitter
WhatsApp
Pinterest
Pocket

(Por: César Guillén Citterio)

.-En el modelo del proyecto de la transición en materia petrolera, la participación del Estado en las ganancias del negocio de los hidrocarburos, no van a estar comprometidas, por el contrario, aumentarán por la participación del capital privado internacional y nacional en toda la cadena productiva. Y esto porque serían producto directo de su rentabilidad y no de negociaciones sin control.

El ente oficial del negocio de los hidrocarburos, debe permitir la rentabilidad a los inversionistas, bajo un justo aporte fiscal y claridad en la regalía, se promoverá un escenario competitivo que estimulará la inversión privada. La participación del sector privado en cualquiera de los niveles del negocio petrolero, se realizará a través de procesos rigurosamente normados y que garanticen una justa ganancia para el Estado. Todo ello para brindar transparencia y seguridad jurídica, minimizando el riesgo país.

La participación mayoritaria del sector privado está garantizada de acuerdo con lo establecido en los artículos 112 y 115 de la Constitución Nacional. La participación de las empresas privadas, tiene que ser un objetivo de la transición y se promoverá la incorporación de empresas nacionales de ingeniería y construcción, y de las suplidoras de bienes y servicios. Esto para erradicar el clientelismo del Estado y las empresas de maletín que, con sus vínculos, afectan a la industria nacional responsable y productiva.

En el proceso inexorable de la transición, se requiere entonces, de una reorientación profunda y severa en cuanto a que debe establecerse que el emprendedor sea el eje y centro de la acción económica y no el Estado. La mejor solución es producir lo que cada quien conoce y sabe hacer. El inversionista privado sea cual sea su nivel financiero, es el llamado a buscar la prosperidad mediante el reto de crear empleos y riquezas. Un no rotundo a la tradición clientelar de la economía estatizada.

El estímulo y desarrollo del negocio del gas natural impulsará el desarrollo económico interno de los hidrocarburos. Su utilización se hará extensiva en todo el territorio, en los sectores doméstico, eléctrico, petroquímico y de la industria en general, así como combustible alterno a la gasolina y el diésel. Se prevén desarrollos de proyectos de exportación de gas hacia mercados potenciales. El plan de restructuración de PDVSA, estará dirigido a recuperar su capacidad gerencial y adecuarla a su participación accionaria en las empresas mixtas.

Es necesario un proceso de desregularización para promover y permitir la libre competencia. Se incluyen los activos no productivos y de otros atractivos. Para la reducción de deuda, se estila el intercambio por participación accionaria. La participación en estos esquemas, incluye a la sociedad civil de PETRO AMIGOS, cantera de profesionales de todo el sector petrolero venezolano.

La ventaja económica de la participación privada, podrá materializarse de diferentes maneras, como son aportes para gastos de capital o de operaciones contraídas o futuras de PDVSA en el caso de inversiones conjuntas, cancelación de deuda, o simplemente el pago de un bono. Aplicable en todas las fases de la cadena de valor, desde la operación de campos de petróleo y gas, hasta la de infraestructura de almacenamiento, transporte, refinación y comercialización.

El nuevo modelo impulsará el mercado de capitales del sector de la energía. Esta es una oportunidad para el ahorro e inversión de los venezolanos, de manera individual o colectiva a través de los diferentes mecanismos de participación en instrumentos de renta fija y variable. Con ello se propicia la inversión del sector privado y la verdadera democratización de la renta petrolera.

Es fundamental el rescate de los centros educativos al estilo del CIED, para la formación, capacitación y actualización tecnológica de los nuevos requerimientos de la nueva PDVSA. Igualmente se garantizará el suministro de los productos que requiere el mercado interno de los combustibles automotores y de las acciones para suministrar lo necesario, a las estaciones de servicio, al sector eléctrico y el industrial.

Las instalaciones para el suministro del mercado interno, requieren de ser reparadas y modernizadas. El transporte de hidrocarburos y del manejo de las estaciones de servicio, abrirán oportunidades a la inversión nacional e internacional, mejorando la calidad y seguridad del servicio.

CESAR GUILLEN.

FEDEPETROL

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
Pinterest
Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide

Economía

Política

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio