Karen Flores: Subcampeona Nacional de Karate y Campeona en Determinación

(Carlos Rojas Esser) El Camino del Guerrero es peligroso, puede ser sorpresivo, pero si se mantiene el curso, el destino es el triunfo… y Karen Flores es evidencia de esta filosofía.

La karateka cinturón marrón tuvo un maravilloso inicio de año que la llevó a formar parte de la selección carabobeña de esta disciplina y a cosechar un importante subcampeonato para el estado.

La joven de 17 años estudia este sistema de combate en el Centro Integral Budo, bajo la tutela del sensei Francisco Bello, con quien afina sus habilidades que la perfilan como una excelente exponente de este sistema de defensa.

Inicio inesperado

Karen confiesa que este rumbo no era el que esperaba en su vida. Sus primeros pasos en las artes marciales fueron decisión de su padre.

“Él quería que aprendiera a defenderme. Al principio no me gustó, pensaba en retirarme, pues lo veía como algo para chicos nada más”.

La visión de Flores cambió y la resistencia se convirtió en amor. Ahora lleva siete años y medio de constante práctica, con los resultados de esta disciplina a la vista. “Me entusiasmé con la idea y me enamoré de esta disciplina”.

Afilando las armas

El pasado 2019, Karen clasificó para representar a la Universidad de Carabobo en los Juegos Deportivos Nacionales Estudiantiles. Con mucho ánimo, se entregó a la tarea de prepararse para honrar los estandartes ucistas, pero el evento fue cancelado.

No tardó mucho tiempo cuando encontrara otro reto en su sendero. Tras un exigente proceso de evaluación, formó parte del equipo carabobeño en la categoría 16-17 años y más de 59 kilogramos.

“Estuve entrenando todo diciembre y enero para este compromiso. Tuve que equilibrar mis estudios universitarios con mi práctica de artes marciales, pero que quede seleccionada en kumite (combate) y kata (formas)”.

Su siguiente parada fue el Campeonato Nacional de Karate en Miranda. Con una destacada actuación en cuatro batallas, Flores se valió del segundo lugar en combate. “Fueron competencias muy reñidas con excelentes participantes de todos los estados. Hubo momentos que sentí que me faltaba el oxígeno del agotamiento, pero no me rendí y valió la pena”.

Siguientes desafíos

La hazaña no tardó en ser acompañada por otro reto. Flores fue incluida en la Selección Nacional para los Juegos Centroamericanos y Del Caribe.

“Mi sensei me llamó para informarme” confesó la karateka. “No lo pude creer al principio. Estaba que gritaba de emoción”.

Esto lleva a otra senda de trasnochos y arduo entrenamiento para esta contienda. Mientras que la epidemia del coronavirus ha puesto paréntesis en la actividad deportiva, la determinación sigue intacta.

En búsqueda de la cinta negra

Flores aspira terminar el año como cinturón negro de karate, su gran meta desde hace años.

Una distinción más en un trayecto que demuestra como la constancia y el deseo de superación lleva a cosechar los frutos más dulces.

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