Imagina

“Tu puedes decir que soy un soñador,
Pero no soy el único,
Espero que algún día te nos unas,
Y el mundo vivirá como uno solo.”
*John Lennon*

(Por Manuel Barreto Hernaiz)

Tan mal están las cosas que no podemos permitirnos ser pesimistas. La búsqueda de un país mejor no puede llevarnos a creer que el fin justifica la pérdida de la dignidad aproximándonos a la dispersión o la desesperanza. Es tan importante no renunciar a la conciencia como no renunciar a la imaginación.
Tenemos derecho a imaginarnos un país mejor.
Para algunas personas lograr un cambio en el país actual es, sino imposible, un esfuerzo en vano, una pérdida de tiempo; sin embargo si reflexionamos un poco, podemos ver que esto no tiene porque ser así, aunque sí conlleva un largo tiempo lograr cambios, si se puede…
¿Acaso el ejemplo de Franklyn Brito, lo del Oscar Perez y lo esas centenas de jóvenes muertos, presos y carajeados por tratar de impedir que les expropien el porvenir fue en vano?…                  ¿Y que decir de la perseverancia de las esposas, madres e hijos de los presos políticos…?
Estamos convencidos que nuestra sociedad es perfectible, se trata, simplemente, de realizar unas cuantas transformaciones individuales y colectivas, para lograr que la vida en común mejore para el bien y el desarrollo de todos.

Imagina… por un momento que la abulia, la estulticia, la negación de utopías, la escasez de ideas y sueños, la indiferencia que estamos viviendo la dejamos atrás…y nos dedicamos a poner nuestro granito de arena, para el ladrillo que falta, o de sal para la sopa comunitaria…
Imagina… un país sin intolerancia, sin violencia de ningún tipo, un país sin opresiones y discriminaciones por tendencias  políticas; un país unido, competidor, donde más que derecha o izquierda, haya prosperidad; un país sin marginados y sin niños de la calle; un país donde no se persigan las personas por expresar sus ideas, por su religión, por sus legítimas opciones o por reclamar sus derechos; un país sin desterrados y sin exilio político; un país que no sea la plataforma para una desgraciada diáspora: un país sin las corrupciones que devoran pueblos enteros, sin nomenclaturas, clases privilegiadas, sin partidos únicos y sin grupos de poder que se adueñen de vidas…
Imagina… un país un país sin tiranías y sin tiranos, sin despotismo, ni totalitarismo; donde no se usurpe el poder; un país donde el Estado no se confunda con el partido que gobierna, y en el cual los  gobernantes no vivan declarando la guerra -ni siquiera verbal- a quienes se opongan a sus designios.
Imagina… un país que otorgue las condiciones necesarias para que los ciudadanos vivan dignamente: con trabajo, salud, vivienda; y, sobre todo, solidaridad, lo que nos permitiría alcanzar la verdadera independencia individual, enmarcado esto en una economía humana y asentada en valores.
Imagina… un país con un sistema judicial que garantice las libertades y responsabilidades individuales y que exista seguridad jurídica que incentive la inversión externa.
Imagina… un país donde se consolide el proceso de descentralización, institucionalizando la participación ciudadana en la gestión pública local, regional y nacional.
Imagina… un país equilibrado, con líderes auténticos, donde la honestidad sea la base del desarrollo, donde se luche por una democracia auténtica.
Imagina…  un país que no pierda 20 años en vano y que demuestre su unidad en un proyecto conjunto.
Imagina… un  país con oportunidades de un trabajo digno, y con educación de calidad y accesible.
Imagina… un país con instituciones eficientes y transparentes, al servicio de una ciudadanía responsable y participativa que garantiza la seguridad y promueve la paz y el desarrollo…

A partir de las utopías de algunos se puede construir un país mejor para todos. Tal vez de tal empeño y dedicación germinen las semillas y se den los frutos que nuestro país requiere para una alimentación más sana. Imaginemos que estos cambios se pueden realizar, todo es cuestión de empezar nosotros mismos y en nuestro entorno inmediato.
Y este país que imaginamos debe surgir de la actitud de sus ciudadanos, pues esto, sin duda alguna, es lo que su gente anhela. Ya no debe haber más espacio para la frustración, y menos aún escuchar esos llamados a “la lucha” que tan sólo han propiciado la violencia, el odio y el resentimiento. Por eso, definamos por nosotros mismos la clase de país que imaginamos, que  queremos y merecemos aplicando la inteligencia y la voluntad que caracteriza a nuestro noble pueblo.

*Manuel Barreto Hernaiz .*

*Imagine* se convirtió en el himno casi generacional de los años setenta y en la canción más laureada y conocida de John Lennon (asesinado el 8 de diciembre de 1980) Recuerdo haber enviado una carta al Dr.Caldera – la cual por supuesto nunca respondió- solicitando le confiriese la Orden Libertador a “Los Beatles” pues consideraba que eran ellos, con su música y su estilo, quienes habían pacificado al país, pues practicamente el 80% de los jóvenes de aquel entonces comenzamos a ver que eso de la guerrilla era un violento sinsentido.

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