Habitantes de La Candelaria se resignan a vivir entre calles destrozadas, aguas negras desbordadas y alcantarillas dañadas

Tibisus).-Alcantarillas destrozadas, faltas de tanquilla en las bocas de visita, basura, desbordamiento de aguas negras, hundimiento en el pavimento y huecos de diferentes tamaños son los inconvenientes que deben sortear los habitantes de Valencia  para movilizarse de un sector  a otro, dentro de la mismo municipio.

En esta oportunidad CaraboboEsNoticia centró su visita en el sector Candelaria, casco Norte y Sur, comenzando desde las calles Manrique, pasando por  Cantaura,  Silva,  Rangel,  Michelena,  Peña, Bermúdez Coussin,  Plaza,  Sucre,  Infante, Roscio, Falcón, Bruzual, Arvelo, hasta llegar a la calle  76, límite con la parroquia Santa Rosa.

Las denuncias son innumerables y  los problemas son de vieja data, el clamor de los habitantes no diferencia una calle de otra,  todos  exigen  la presencia gubernamental, llámese alcaldía, gobierno de Carabobo, Hidrocentro, Corpoelec, Cantv, o empresa distribuidora del Gas. 

Cada institución lleva una cruz a cuesta, más cuando los ciudadanos expresan sentirse olvidados, defraudados y sin motivación para volver a votar.

En cada uno de los recorridos el lamento principal es el asfaltado de las calles, por ejemplo, en la Briceño Méndez, entre Bermúdez  Coussin y Peña, los conductores recortan la velocidad para pasar con cuidado por uno de los extremos de la vía, el  pavimento está  totalmente destrozado.

Trina Brito, tiene su tienda de helados entre las calles Andrés Bello con Peña, un bote de aguas negras mantiene obstinados a todos los habitantes del sector, la hediondez imposibilita que los comercios de alimentos puedan abrir sus puertas con regularidad, ya que el nauseabundo olor aleja a los clientes.

En la avenida Andrés Bello con Bermúdez, cerca de la iglesia de los Mormones, es visible el hundimiento de la capa asfáltica, y cuando llueve se forman tremendas lagunas que empapan hasta el más descuidado.

Rogelio Espinoza, quien vive y trabaja en la calle López, aseguró  que desde hace cuatro años la vía se encuentra deteriorada, y no ha existido voluntad gubernamental para aplicar un operativo de bacheo.

En la calle Andrés Bello con Sucre, la alcantarilla se encuentra en mal estado y repleta de basura. Maura Fernández, aseguró que su esposo cayó en la alcantarilla en un día lluvioso, no se percató del hundimiento de la rejilla, situación que le pasó factura al carro porque se le partió un terminal.

En la calle Infante entre la Escalona y Andrés Bello, muy cerca del Periférico la hediondez por el desbordamiento de aguas negras mantiene en jaque a los vendedores ambulantes. Los fines de semana el colapso del tránsito vehicular y la podredumbre convierten la zona es un área totalmente insalubre.

error: Contenido Protegido !!