EOTwins, gemelos venezolanos llegaron a China bailando

Cuando Emilio y Orlando se mueven, todo lo demás se detiene. Son gemelos idénticos y su lazo sanguíneo parece ayudarlos a lograr que la sincronía de sus pasos luzcan irreales. Hipnotizan por su fibrosa figura, por sus movimientos, pero también porque se complementan a tal punto de confundir a los espectadores.

Las coreografías de estos caballeros han llegado a tarimas de todo el mundo y su talento es orgullosamente venezolano. Ambos viven ahora en Shanghai, China, y forman parte de una de las más importantes escuelas de baile: la Millenium Dance Complex de origen estadounidense con sedes en todo el mundo.

Bajo el nombre artístico de EOTwins, los maracayeros han logrado hacerse un puesto en la compleja industria del baile urbano. El camino ha estado repleto de obstáculos. Pero el empeño y el esfuerzo le ha valido a este par grandísimas recompensas. Por ejemplo: preparar las coreografías para un todo tour de la famosa Karol G, subirse al escenario para bailar “despacito” con Luis Fonsi, o mover los pies en ciudades europeas, latinoamericanas y asiáticas, que siquiera soñaban conocer.

La historia empezó hace trece años para los hermanos Emilio y Orlando Tovar-Gil. Su madre había fallecido de cáncer y su padre les había dado la espalda al darse cuenta de que su interés en la danza no era algo pasajero. Ellos, que pudieron escoger cualquier otro camino, decidieron escuchar a su pasión y transformaron al baile en su fuente de ingreso, en su motivo de vida y en su motor. Con tan solo 15 años tomaron la gran decisión de darlo todo por el baile.

Jovencísimos se colaron en castings y por lo inusual de su propuesta fueron muy bien recibidos en casi todos. De esta forma se repartieron en tarimas de importantes locales, fiestas y programas de televisión. Los EOTwins, sin ser siquiera mayores de edad, ya habían aparecido en los top show de Venezuela, bailando para las pantallas de Venevisión en diversas oportunidades y para variado público. Fueron parte del equipo de baile del grupo venezolano Los Cadillacs y en dos oportunidades se llevaron el primer premio de la prestigiosa competencia nacional: Ímpetu, Desafío al movimiento.

A medida que se hacían mayores, juntos comprendieron que para llegar lejos debían prepararse muy bien y por eso ahorraron lo suficiente para dar el primer salto a Europa. En 2011 volaron a Dublín, Irlanda, para empezar a trabajar, aprender el inglés y buscar estabilidad que les permitiera realizar estudios profesionales sobre danza y coreografía. Un año más tarde tuvieron su primera experiencia en Manchester, Inglaterra. Asistieron al HDI Camp 2012 en donde pudieron recibir clases de importantísimos coreógrafos internacionales como Brian Puspos, Tony Tzar o Caetlyn Watson.

En Europa pasarían por escuelas como Backstreet Dance Studio, Wild Youth Dance School o Take Flight Intensive, de donde han egresado bailarines de estrellas como Rihanna o Beyoncé. En el interín, trabajaban arduamente para financiar sus estudios. Incluso tuvieron una aparición en el cine en la película irlandesa de comedia Mrs. Brown boys.

Luego de tantas vueltas por el viejo continente y ya con amplios conocimientos en materia dancística se asentaron en España durante un par de años. En 2016 fueron los encargados de realizar las coreografías el primer gran tour de la reguetonera Karol G. La relación con la estrella latinoamericana quedó tan bien que tiempo después ella los invitó en calidad de amigos a ver el fruto de su esfuerzo sobre la tarima.

Otro artista con el que compartieron fue con el boricua Luis Fonsi. Los chicos ya tenían un nombre dentro de la danza urbana y llegaron a participar con él en el programa El Hormiguero, uno de los más importantes show televisivos de España.

Llegar a ser coreógrafos les permitió seguir expandiendo sus horizontes y es por ello que a raíz de su trabajo en Ibiza, donde prepararon diferentes coreografías para fiestas de famosos, los llamaron a realizar el mismo trabajo en ciudades chinas. Arribaron al país asiático en abril de 2018 y después de unos meses llegaron a bailar en el GH5 Dance studio, una importante escuela. Tenían en ese entonces una meta clara: formar parte del cuerpo profesional de la sede en Shanghai de la Millenium Dance Complex y lo lograron.

Esta reconocida escuela de danza, tiene sedes en todo el mundo y es la más importante a nivel mundial. Los hermanos Tovar-Gil, que tan alto habían apuntado, llegaron a esa escuela a dar clases de forma eventual pero muy poco tiempo después ya eran parte del plantel. Esta experiencia, dicen, ha sido surreal pero solo un paso para seguir a por más.

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