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En el juego de la política por Carlos Hernández Páez

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Nos resulta evidente que la distancia que existe entre los factores tradicionales de oposición ligados a la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, la plataforma unitaria y la alianza democrática y otros factores, comúnmente llamados por aquellos, «alacranes», es una aliada del oficialismo. Mientras más distancia haya entre ambos factores, más probable es el triunfo electoral del gobierno.

Si efectivamente se piensa de un grupo que el mismo actúa de una forma mercenaria, por qué simplemente y en aras de lograr el objetivo no se utiliza ese hecho y se les trata como tal en función de las pretensiones? Es difícil adivinar qué es lo que pretende un mercenario? Con ellos, el tratamiento sería entonces fácil, sólo poner un sistema de recompensas más apetecible sobre la mesa. Para sentarse a conversar con alguien en búsqueda de un objetivo común, no hace falta ni compararse, ni ser igual, sólo un mismo interés, si no remítanse a la alianza Churchill-Stalin.

En todo caso, lo que resulta seriamente inconveniente y para nosotros hasta disparatado, es que una de las partes, la que ha jugado en muchas ocasiones a la abstención (principal culpable de todas las victorias electorales del gobierno), en otras a la salida por las vías no descritas en la Constitución, discrimine en función de la probidad a la otra que es, la que puede ser la llave del triunfo. Si se pierden las elecciones del 2024, sabremos dónde están los culpables, en los políticos incapaces de hacer política.

Nos resulta importante resaltar que para que algo sea al menos coherente, sin llegar a asegurar que sea exitoso, debe haber una correlación entre el discurso y el actuar. Si consecuentemente se dice que este sistema es una dictadura (obviando algunas otras cosas más que también se dicen), lo pertinente es cuidarse de no proferir discursos destemplados. Al final, un activo en prisión o exilio, no sólo deja de ser útil, sino que se transforma en una carga. Al fin y al cabo si se piensa que el gobierno es así, ese discurso no tendrá efecto positivo alguno, para la causa democrática. No se trata de silenciarse, sino de adecuar el discurso a las circunstancias que se esgrimen.

Por cierto, nos toca exigir al gobierno nacional que se le dé cumplimiento a todo el entramado jurídico que enmarca cualquier detención en Venezuela. Todo venezolano tiene derecho a un debido proceso. Sobretodo cuando «un caballero» lo tuvo por lo acontecido en la plaza Altamira.

Rumores trigaleros

Se acrecientan los rumores acerca de las molestias en ciertos partidos con actitudes muy «complacientes» con el oficialismo. No se sabe a qué obedecen esas formas, incluso podría ser una estrategia, pero, cuando la militancia no lo ve así, comienza a ser un problema. Pudieran seguir las renuncias masivas.

Denuncia ciudadana

Los huecos en Jardín Mañongo, en Naguanagua, están por doquier e incluso y a la altura de las residencias La Pedregosa, las aguas negras corren por la calle. Los vecinos de esta zona aparentemente tienen sólo el derecho de pagar los impuestos municipales, amén de la involución que significó el inexplicado cambio administrativo en las oficinas del aseo urbano. Esa es la gestión que merecen los naguanaguenses? Podemos decir que colaboraron bastante, al no ir a votar.

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