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En el juego de la política por Carlos Hernández Páez

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Canje o liberación.

En los sistemas de bienestar, en donde existen instituciones independientes y equilibrio de poder, no es lo inusual encontrarse con situaciones en dónde lo ético y lo moral no son distintos a lo pragmático. En los sistemas de fuerza, autoritarios, esto es totalmente común y de hecho indispensable para que puedan suceder. Para estos regímenes, el comienzo radica en tratar de diferenciar entre quién es un potencial acólito y quién no lo es. Quién eventualmente se prestaría y quién se resistiría. Comienza un juego en el cuál los escenarios son tendentes a tener 2 opciones para una misma situación, lo que es ético y debería hacerse y lo que es pragmático y convendría realizar.

La idea es que ambas cosas no converjan en una. Pasado el tiempo, el sistema tiene perfectamente identificados quienes son sus aliados o militantes y quiénes son sus enemigos o amenazas. Dicho esto,    como sustrato necesario, podemos ahora decir, tomando en cuenta y parafraseando la trillada frase: las naciones tienen hábitos, los cuales preferentemente son negociar con sistemas al menos similares, pero al final los intereses privan sobre las afinidades. En un país imaginario que no es Venezuela, por supuesto, cuando en un tema de herencia existen 2 partes interesadas, pero una posee el control de todo, es muy probable que en un litigio, el abogado, para no decir el juez, terminen siendo más beneficiados en la negociación que el demandante que no tiene el control de nada. 

En las negociaciones, precisamente ahí está el punto,  en el qué tienes para negociar. Sobre esa base comienza cualquier proceso y de éste depende el éxito o el fracaso, en el entendido de que el éxito sea lograr todas las metas planteadas. Cuando para una negociación, se depende enteramente de un tercero, quien a su vez posee intereses dentro de la misma, la posición es de entera debilidad y «cualquier cosa» termina siendo ganancia. Cómo contraparte, ese tercero puede no sólo obtener jugosas ganancias, sino que pudiera en cualquier momento, debido a la armonía para negociar con quién posee todo en la negociación, plantearse la posibilidad de seguir negociando con aquél y no con su representado, verbigracia, por situaciones como está, pero no por no tener algo sino por no participar, el absurdo resultado del Laudo Arbitral de París de 1.899.

Rumores trigaleros

Se acrecientan los rumores sobre las incorporaciones «estrella» en el nuevo movimiento Cambio en Paz. Las festividades navideñas y algunos cierres de ciclo las han retardado, aunque la información es fidedigna.

Está semana tuvimos la deferencia de parte de José Luis Parada, mejor conocido como Patria, de una visita que resultó en una entrevista. Pronto estará en las redes sociales, esperamos sea de su agrado.

Denuncia ciudadana

En esta sección queremos hacer una reflexión. En estás fiestas decembrinas no olvidemos a nuestros procesados. Entendemos que las navidades son el tiempo de las reuniones y la celebración. Por ellos proponemos a los factores democráticos del país unir los esfuerzos y sí, crear un grupo compuesto por todas las organizaciones, en defensa de los procesados. Los mismos no pueden caer en el olvido. Incluso un sistema de visitas para que sientan que están en un equipo que los respeta y los considera, como parte del esfuerzo hacia un cambio, aún más cuando se habla de una gran alianza nacional. Si habrá unidad en el triunfo, también la debe haber en las vicisitudes del proceso.

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