En avenida Aránzazu protestaron por malos servicios de la parroquia Miguel Peña

En la avenida Aránzazu se concentró un grupo de vecinos para protestar por los malos servicios públicos.

(Marlene Piña Acosta) .- En la populosa avenida Aránzazu, en el sur de Valencia, vecinos decidieron concentrarse para protestar una vez más por los malos servicios públicos.

“Carecemos de todo”, es la razón que llevó a armar las pancartas a los habitantes de las comunidades que atraviesan la importante vía como El Palotal,  Bocaína, José Regino Peña, El Consejo, Fundación Mendoza, Ricardo Urriera, entre otras.  

Protestaron por agua, apagones, huecos en la vialidad, gas doméstico, alumbrado e inseguridad.

Llevaban horas sin el servicio de electricidad, una situación que animó más a concentrarse en la mañana de este miércoles,  para llamar la atención de las autoridades regionales y locales.   

En tono molesto, Yaneth Nieves, dirigente social y responsable de Voluntad Popular en la parroquia, denunció que sectores de Ricardo Urriera estuvieron más de 20 horas sin el servicio eléctrico, luego de quitarla el martes, a las 11 de la mañana.

Citó que decidieron protestar pacíficamente por los malos servicios públicos, y citó como ejemplo que se concentraron en la avenida Aránzazu, la cual está llena de huecos.

“Con el gas doméstico ha sido un engaño totalmente. Las comunidades sufren mucho para conseguirlo, a pesar de que se cancela hasta con cuatro semanas de antelación y nunca llega. En los barrios José Regino Peña y El Consejo hicieron el pago hace tres semanas y son horas que todavía no ha llegado”.  

Se refirió además a la caja alimentaria que distribuye el Gobierno Nacional. Sostuvo que es mentira que llega cada 15 días. “Cada dos o tres meses es que la pueden recibir los ciudadanos en algunas comunidades”, aclaró.

Sostuvo que el barrio El Consejo recibió el martes la caja Clap con cuatro o cinco productos, pero no trajo leche, ni aceite, ni atún, ni otros artículos con proteínas.  

“La oscuridad en las calles por las noches es total, y la inseguridad arropa a los ciudadanos”.

Precisó que le exigen al Gobierno Regional que se aboque a la problemática, porque tiene abandonada a la parroquia Miguel Peña.  “Solamente vienen aquí a buscar votos, pero no hemos sido tratados como ciudadanos que somos, simple y llanamente somos una maquinaria de votos”.

En cuanto al suministro de agua potable, precisó que les llega dos días a la semana, pero de color marrón y con un olor insoportable.     La dirigente social recordó que Miguel Peña es una de las parroquias más importantes de Valencia. “Es una parroquia que decide, pasa de un millón 200 mil habitantes, pero todavía no tenemos respuesta en cuanto a servicios públicos”.