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El talento de Bart Conner

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(Por: Lionel Álvarez Ibarra)

.-Me invitaron a dictar una charla sobre el talento y las fortalezas personales. La inicié formulando una pregunta a la audiencia: ¿Quién de ustedes ha oído hablar de un personaje que se llama Bart Conner? La sala, por minutos, permaneció en silencio, nadie respondía hasta que una señora levantó la mano y dijo: “yo lo he visto y a mis nietos les encanta, pero a mí…¡no me gusta para nada!, creo que esa “comiquita” deben prohibirla, no es buena para los  niños”.

Los presentes estallaron en risas; claramente la señora había confundido a Bart Conner… ¡con Bart Simpson! Una vez restablecida la calma, comenzamos a hablar del personaje:

Bart Conner es una persona que, cuando niño, a la temprana edad de seis años, descubrió que podía caminar sobre sus manos, tan fácil como lo hacía sobre sus pies. Dicho de manera coloquial, podía caminar «patas pa’ arriba». Cuando se inició en la escuela, se convirtió en la sensación del colegio. Sus compañeros le instaban a que lo hiciera y él entraba al salón dando volteretas. A los pocos días sus padres fueron citados a una reunión en la dirección. El director les explicó que las piruetas de Bart estaban afectando la disciplina del salón. La madre se comprometió a que tomaría cartas en el asunto. 

A la señora Conner se le ocurrió llevarlo al centro gimnástico YMCA, que quedaba cerca de la escuela, en la ciudad de Illinois. Cuenta Bart, ya adulto, que cuando entró con su madre al gimnasio por primera vez y vio tanta gente  haciendo piruetas y giros en el aire, se sintió como si lo hubiesen llevado a… ¡Disneyworld!

Su aprendizaje fue rápido, a los diez años de edad, pasó a formar parte del equipo nacional de gimnasia infantil, y a los diecisiete, se convirtió en el gimnasta más joven del equipo  estadounidense en los Juegos Olímpicos de Montreal. Sus dos medallas de oro en las Olimpiadas de Los Ángeles 1984, permitió a los EE.UU. ganar su primera medalla de oro en gimnasia  masculina por equipo en sus últimos 80 años.

La historia de Bart nos permite comprender la importancia de descubrir y aprovechar un talento. Si la reacción de la señora Conner hubiese sido agarrarlo por una oreja y amenazarlo  con que se la arrancaría si le llegaba una nueva queja por sus brincos en la escuela, lo más probable es que nunca lo hubiésemos visto como campeón olímpico.

Todos tenemos algún talento, pero no siempre emergen tan claramente, como fue el caso de Bart. Además, supo seleccionar una disciplina, alineada a su talento, en donde pudo alcanzar su máxima fortaleza.

Marcus Buckingham y Donald Clifton, ex ejecutivos de la Organización Gallup, son autores del libro «Ahora, descubra sus fortalezas». En dicho libro, definen fortaleza de una manera bastante concreta: “desempeño consistentemente casi perfecto en una actividad”. Para alcanzarla, se necesitan tres elementos fundamentales: talento, conocimiento y destrezas.

El talento es la capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad. El conocimiento consta de los hechos y lecciones aprendidas. Las destrezas son los pasos de una actividad. Esos tres elementos se combinan para crear sus fortalezas.

Aunque los tres son necesarios, el más importante es el talento. Los talentos son innatos, vienen instalados de fábrica; mientras que las destrezas y conocimientos se pueden adquirir por medio del aprendizaje y la práctica. Bart logró exitosamente combinar los tres: Su talento -la psicomotricidad natural de su cuerpo-, el aprendizaje de las técnicas de la gimnasia y la destreza desarrollada con la práctica continua y apasionada.

El mencionado libro también le permite al lector, responder un test «Perfil de fortalezas» desde la perspectiva de la psicología positiva; luego de completarlo, recibe vía internet, sus cinco «Talentos  Dominantes», es decir, aquéllos que lo distinguen y son su fuente más grande de fortaleza.

Bart Conner conoció a Nadia Comaneci en Montreal, la gimnasta estrella indiscutible de los juegos, y años después contrajeron matrimonio. Actualmente la pareja dirige la Academia de Gimnasia Bart Conner en Norman, Oklahoma. Es uno de los centros gimnásticos más grande y mejor equipado del país. También son exitosos empresarios en la manufactura de artículos y vestimenta deportiva con su propia marca. 

El reconocido psicólogo suizo Carl Gustav Jung, al referirse al talento, dice en una de sus frases: «Si eres una persona con talento, no significa que hayas recibido algo. Quiere decir que puedes dar algo». Consideramos que Bart hace honor a esa última parte de la cita, cuando entrena y desarrolla a niños y jóvenes con discapacidad intelectual, está involucrado activamente en los Juegos Olímpicos Especiales y está ayudando, con su talento, a construir un mundo mejor.

Lionel Álvarez Ibarra

Febrero, 2024

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