Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide

El reto de la industria naval en Venezuela

Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide
Facebook
Twitter
WhatsApp
Pinterest
Pocket

(Por: Cesar Guillen Citterio)

.-Debemos insistir, en que es una necesidad impostergable implementar una política responsable que avance en la diversificación de la economía, y de poner en práctica aquella frase famosa de la siembra del petróleo, en este caso en el lucrativo sector naval mediante un estado promotor y participativo en conjunto de la sociedad productiva.

Tenemos un compromiso con las jóvenes generaciones de profesionales y técnicos del país, y un enorme reto por delante, pero el primer paso es definir hacia dónde queremos y cómo debemos ir para desarrollar tan importante industria estratégica.

En el pasado reciente por razones de carácter político, se dejaron de aprovechar convenios con firmas trasnacionales líderes en el sector de la industria naval, quienes están muy bien informados del potencial de Venezuela al respecto.

Estas empresas están actualmente realizando convenios importantes con países latinoamericanos, lo que nos coloca en desventaja. En definitiva, mientras se escriben estos artículos, las realidades de las colosales dimensiones de la industria naval internacional siguen desarrollándose.

CHINA, ya alcanza una flota mercante de 5.500 barcos, sus astilleros estatales construyen bajo pedido 47 gigantescos buques con capacidad de transportar hasta 9.000 Vehículos C/U. En el exterior, CHINA invierte 2 billones de dólares en un puerto de aguas profundas en lagos, Nigeria, que generara 300 mil empleos.

Además de la Hyundai, tres astilleros coreanos: (Samsung, Daewoo y Korea Shipbuilding), reportaron pedidos por 30 Mil Millones de dólares el año 2023. Estos astilleros que emplean directamente en promedio 20 mil trabajadores C/U, tienen actualmente solicitudes para construir grandes buques de gas natural licuado. (GNL)

USA, le otorgó un crédito de 125 millones de dólares a ONEX de Grecia, para adecuar su astillero de para atender los buques que transportan gas natural licuado, por el mediterráneo. El proyecto incluye un parque de paneles solares de 30 megavatios e instalaciones para la fabricación de turbinas eólicas.

Los puertos libres de bajo régimen de impuestos, son una buena fuente de ingresos. Un ejemplo de orden mundial lo constituyen el puerto libre de Jebel Ali en Arabia Saudita, con ingresos de 81 mil millones de Euros, y que emplea a casi 135 mil personas. En Europa, Inglaterra está alineándose en ese sentido y aspira invertir 1.400 millones de euros de capital privado en sus proyectos de puertos libres.

En Latinoamérica, los esfuerzos direccionados por Ecuador, Colombia y el Perú entre otros, para esas inversiones, demuestran con claros ejemplos la decisión política acertada por sus gobiernos de diversificar e impulsar polos alternativos de desarrollo productivo. Todo lo anteriormente descrito, comprueba que los proyectos de este sector no pueden ser manejados sectorialmente, sino con una política de estado del más alto nivel, para evitar distracciones y duplicación de esfuerzos.

Sin embargo, un tema que requiere atención, es lo de la competencia., ya que una fuerte competencia tiende a ser muy nociva para las firmas locales, por lo que la liberalización del sector debe realizarse en la medida en que la industria nacional pueda disponer de la mano de obra especializada y de la actualización tecnológica.

El impacto directo en el empleo productivo y tecnificado de la industria auxiliar, vale decir la pequeña y mediana empresa es impresionante, así como también la dinamización del sector comercio por el flujo del circulante que demanda insumos y servicios donde interviene toda la cadena productiva.

Aún hay tiempo de hacer una Industria naval lo suficientemente competitiva y sin complejos ideológicos, optando por una verdadera, unificada y racional política de desarrollo nacional sustentable y así recibir los beneficios para todo el pueblo venezolano de esta inversión. He allí nuestro reto en las próximas décadas.

Cesar Guillen Citterio/ Consultor de Seguridad Naval. (IPIN)

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
Pinterest
Previous slide
Next slide
Previous slide
Next slide

Economía

Política

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio