viernes, septiembre 24, 2021

Slide
Inicio Opinión EL HUMOR

EL HUMOR

La palabra humor nos remonta a la Antigua Grecia, en donde sus escuelas de Medicina sostenían que el estado de ánimo de las personas, estaba influenciado por el equilibrio en que se encontrasen los cuatro fluidos, o “humores” dentro del cuerpo humano.

Esos humores eran: la bilis amarilla, la flema, la sangre y la bilis negra, esta última de dudosa existencia. Siempre había uno que sobresalía, determinando las características de la persona. Así, en los que abundaba la sangre, eran sociables; aquellos con mucha flema, eran calmados; los que tenían mucha bilis amarilla eran coléricos; y  en quienes predominaba la  bilis negra, eran melancólicos.

Aunque el humor ha estado acompañándonos desde tiempos ancestrales, no fue sino hasta solo unas décadas, cuando las ciencias humanas y sociales, comenzaron a estudiarlo científicamente. La Psicología Positiva realizó una laboriosa investigación estadística y universal, y halló que el humor es valorado y apreciado en todas las religiones, culturas y sociedades del mundo. Por esa ubicuidad, fue incluido como una de las 24 fortalezas del ser humano, ocupando un lugar relevante en el desarrollo de la felicidad y el bienestar.

El buen humor se manifiesta en las personas mediante el disfrute de la risa; son aquellas que nos hacen reír y que les encanta esparcir su alegría. Si contamos con buen humor, nos es más fácil conseguirle el lado divertido a las situaciones más difíciles, nos sentimos mejor y hacemos sentir bien a los que nos rodean.

Muchas veces nos aporta una chispa para salir de un atolladero, o de un conflicto personal, aunque siempre hay que utilizarlo con mucho tino, para evitar que, al querer hacer una gracia, nos salga una morisqueta. Un ejemplo, de pretendido humor y poca prudencia, fue el protagonizado por un pasajero de un vuelo Miami-Valencia, quien molesto por tanta revisión en el aeropuerto, comentó a manera de chiste: “tanta revisadera y no vieron la bomba que llevo en mi bolso”. Inmediatamente se disparó el protocolo de seguridad ¡alarma total! los pasajeros fueron desalojados y el vuelo retenido. El imprudente pasajero, por más que explicaba que solo era un chiste, fue llevado a interrogatorio, perdió el vuelo y fue multado por los daños ocasionados. No era ni el momento ni el lugar adecuado para hacer ese tipo de comentario.

Hay personas que valoran negativamente el humor y consideran a los que lo tienen, como infantiles e inmaduros. Creen que hay que enfrentar las dificultades de la vida con mucha  seriedad. Sobre ello, el doctor Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido”, narra como hasta los prisioneros en los campos de concentración apartaban espacios para compartir con humor sus desgracias, y explica que: “Había momentos en que los prisioneros reían, cantaban, y contaban chistes satirizando la vida del campo. Todo con la exclusiva finalidad de ayudar a olvidar la cruda realidad, y en verdad lo conseguían”.

Algunos científicos aseguran, que las personas con buen humor, padecen de menos enfermedades y son más longevos, algo que, otros investigadores consideran, no está del todo comprobado. Lo que sí está claro, es la capacidad del humor para reducir el estrés, teniendo entonces un efecto indirecto sobre la salud, dada la reconocida relación que hay entre el estrés y un sinfín de enfermedades.

El humor, y la manifestación más importante que lo acompaña, que es la risa, conforman un vínculo indiscutible con la salud. Una buena carcajada fortalece al sistema inmunológico, ejercita nuestro diafragma, regula el ritmo cardíaco, baja la presión arterial, relaja nuestros músculos, nos hace más resistentes al dolor, y además de todo eso ¡nos hace lucir más jóvenes!

Para Santo Tomás Moro, el humor era una bendición, y en una de sus oraciones rezaba: “Dame Señor, el sentido del humor. Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás”. Una solicitud que Dios escuchó, porque lo bendijo con un buen humor, que supo practicar hasta pocas horas antes de morir. Fue sentenciado a la horca, y cuando se disponía a subir al cadalso, y le preguntaron por sus últimos deseos, se dice que les dijo con gracia: “¿pueden ayudarme a subir?, porque para bajar, yo sabré valérmelas por mí mismo”.

Retomando el punto inicial de los cuatro humores, tuve la oportunidad de comprobar, por lo menos en parte, la veracidad de esa teoría de la Medicina Griega. Lo logré mediante una experiencia que viví cuando estudiaba en Londres. Ese verano llegó un contingente de unos veinte ingenieros maracuchos, que formaban parte del personal técnico de una siderúrgica que se proyectaba construir en el Zulia, y  la universidad les había diseñado un curso especial de entrenamiento. Me encontraba con mi tutor tomándonos un té en el  cafetín, cuando irrumpieron todos bulliciosos en la sala. El profesor se sorprendió, y nervioso me preguntó, si es que estaban discutiendo. Lo calmé, le dije que era la forma natural de compartir y socializar entre zulianos.

Allí fue, cuando pude apreciar en los maracuchos, un exceso de sangre, caliente como el clima de Maracaibo, mostrándose sociables, alegres, bulliciosos y riendo a carcajadas. En contraste, tenía a mi lado, a mi profesor, un inglés con abundante flema, frío como Londres, calmado, e incapaz de  lanzarse una carcajada tan estruendosa.

Así fue como comprobé, las diferencias entre el humor maracucho  y el humor inglés.

Lionel Álvarez Ibarra

Agosto, 2021          

“Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.”

Anónimo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

C.N.R SEÑAL DE RADIO EN VIVO

Noticias populares

Iglesia Universal de luto tras la muerte del cardenal Jorge Urosa Savino

Tras conocerse el sensible fallecimiento del cardenal Jorge Urosa Savino, la opinión pública nacional no se hizo esperar para mostrar sus palabras...

Alcaldía de San Diego podría entrar en paralización técnica este lunes de no aprobarse créditos

La Alcaldía de San Diego podría entrar este lunes en una paralización técnica en caso de no aprobarse la solicitud de dos...

Murió el cardenal Jorge Urosa Savino tras sufrir Covid-19

Este jueves 23 de septiembre falleció en Caracas, a los 79 años de edad, el cardenal Jorge Urosa Savino, tras sufrir complicaciones...

Gobierno intervino 1.200 planteles en el país con plan Mi Escuela Bella

Este jueves, la vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, inspeccionó el liceo Nacional Bolivariano José Ávalos de la parroquia El Valle...