El hachazo de Armando.Info a la información real sobre la recuperación de Cuare y Morrocoy

La Junta Directiva de la empresa Lake Blue emitió un comunicado de prensa institucional en repuesta a una publicación aparecida en el portal web Armando.Info en fecha 22 de marzo del presente año, acerca de la recuperación del Refugio de Fauna Silvestre de Cuare en el municipio Monseñor Iturriza del estado Falcón

A continuación el texto íntegro del comunicado:

La Junta Directiva de Lake Blue recibió con asombro el trabajo informativo publicado el pasado domingo 22 de marzo de 2020, en el portal web Armando.Info, suscrito por señora Isabel Guerrero y replicado por el portal web La Patilla, donde además de hacer delicadas acusaciones sin sustento, se omite de forma malintencionada buena parte de la información oficial que pudo ser suministrada por esta empresa en menos de 48 horas, cuando sus representantes fueron consultados vía telefónica, en medio de una cuarentena nacional que impide un acercamiento personal para dejar constancia de cada uno de los requerimientos hechos.

Llama la atención que la señora Guerrero haya desarrollado todo un trabajo tan extenso y delicado, sin siquiera haber visitado el lugar en cuestión, en este caso, el Refugio de Fauna Silvestre de Cuare y la finca El Torito, en el municipio Monseñor Iturriza del estado Falcón, y que además lo haya elaborado basándose presuntamente en informantes de la zona.

¿Se puede escribir sobre lo que no se ha visto ni se ha visitado, señora Guerrero?

A continuación, basados en el artículo 58 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que dispone: “La comunicación es libre y plural y comporta los deberes y responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo con los principios de esta Constitución, así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones inexactas o agraviantes. Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir información adecuada para su desarrollo integral”,así como en los artículos 9 y 10 de la Ley de Ejercicio del Periodismo vigente en Venezuela; en los artículos 4, 8, 11 y 12 del Código de Ética del Periodista venezolano y especialmente en el artículo 13 del mismo, citamos, “El periodista no podrá, en ningún momento, evadir el cumplimiento del artículo 9 de la Ley del Ejercicio del Periodismo, que dice a la letra: ‘Toda tergiversación de la información debe ser rectificada oportuna y eficientemente. El periodista estará obligado a rectificar y la empresa deberá dar cabida a tal rectificación y a la aclaratoria que formule el afectado’. Para el procedimiento de rectificación, el periodista seguirá lo pautado en el artículo 14 del Reglamento de la Ley, que señala: ‘Las rectificaciones a que se refiere el artículo 9 de la Ley deberán ser hechas dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a aquellas en que lo exija al agraviado, en las mismas condiciones y el mismo medio en que cursó la información. Para los efectos de este artículo, la obligación del medio de comunicación o del periodista, se cumplirá con la entrega de la rectificación a la empresa u organismo que estará obligado a publicarla gratuitamente. La empresa deberá expedir al periodista constancia de los hechos a que se refiere el párrafo anterior y será en forma oportuna y eficiente”, nos permitimos remitirle este derecho a réplica de 8 páginas (de las más de 30 que usted utilizó), en el lapso establecido, en el tiempo establecido, a los fines respectivos y que copiamos a los medios de comunicación en general.

En primer lugar, usted reconoce en su trabajo que la comunidad científica “también se ha dividido” sobre las labores de saneamiento y recuperación en el Refugio de Fauna Silvestre de Cuare. Ciertamente, señora Guerrero, hay expertos y científicos de dilatada trayectoria regional, nacional e incluso del extranjero, que usted no consultó y cuyos testimonios le hemos enviado y omitió.

Hay un importante grupo de expertos que coincide en que estos trabajos con el canal de control de inundaciones evitarán que la sedimentación provocada por las inundaciones del Río Tocuyo, continúe acabando con los mangles en el lugar, desapareciendo los crustáceos que son el alimento, de flamingos y corocoros, entre otros.

Claramente, en su trabajo, deja ver el desconocimiento de la existencia de dos permisos, a pesar de que le fueron remitidas las resoluciones que usted solicitó y que también omitió en su redacción. Lo deja ver cuando citando a una de sus fuentes, afirma que “los permisos son para la parcela (…) pareciera que tuvieran un permiso para construir un canal de esas dimensiones, pero nunca lo especifican”.

Le reiteramos, señora Guerrero: Son dos permisos independientes. Uno para el canal de control de inundaciones y otro para la parcela de El Torito, ambos con su respectivos estudios de impacto ambiental, que usted también omitió en su trabajo.

El permiso del canal es claro señora Guerrero: 40 metros de ancho por 2 metros con 50 centímetros de profundidad. Así está establecido. Sin embargo, luego de ser analizado el lugar por nuestros asesores, expertos en el área que vinieron incluso del extranjero, se determinó que el canal fuese de 18 a 20 metros de ancho con una profundidad de entre 80 y 130 centímetros, y, como usted verá, no puede ser navegable.

Luego usted utiliza una imagen captada, presuntamente- a través de Google Earth. Le invitamos, señora Guerrero, a que, en lugar de utilizar imágenes viejas del sitio, ingrese ahora mismo y revise las condiciones de la zona que ya no está como esa gráfica que usted utiliza.

Lo que usted omite en relación a la imagen vieja que utiliza en su trabajo, es la mancha marrón en la parte inferior. ¿Sabe lo que es? Mangle seco. Sí, mangle seco que encontramos cuando llegamos allí. Se secó producto –insistimos- de la sedimentación del lugar.

Tras su intertítulo, en el que hace alusión a la “suerte” del presidente de esta empresa –omitiendo toda la información sobre su amplia trayectoria laboral y de reconocimientos-, usted menciona inicialmente que “pretende emular al cantante Julio Iglesias-este último, promotor del desarrollo de Punta Cana-”.

Señora Guerrero, aquí de nuevo la importancia de informarse y documentarse al escribir. Permítanos informarle a usted y a sus lectores, que el promotor de Punta Cana fue el señor Frank Rainieri y no Julio Iglesias, quien apenas tiene una casa y una parcela en el sitio.

Frank Rainieri junto a su esposa, fue quien promovió el desarrollo de Punta Cana en el año 1969. Imagínese usted, señora Guerrero, que alguien se hubiese opuesto a ese proyecto. Se habría evitado la creación de 40 mil puestos de trabajo y el inicio del retorno de miles de migrantes dominicanos que se encontraban radicados en países como Venezuela y que volvieron a su tierra para trabajar. Nosotros, señora Guerrero, esperamos que nuestros migrantes venezolanos también puedan retornar a trabajar en su país con los puestos de trabajo creados por los empresarios.

República Dominicana desde entonces pasó de exportar mano de obra a importar mano de obra para este desarrollo.

Luego, usted deja ver que el señor José Rodríguez Álvarez, es el propietario de Hesperia WTC Valencia. Permítanos aclararle, señora Guerrero, que el señor Rodríguez Álvarez es el socio local de operadora Hesperia, que no es accionista de Lake Blue.

Lo que usted no narra en su trabajo es que, el señor Rodríguez Álvarez, llegó al país a finales de los años 70 y comenzó a trabajar como mesonero en la ciudad de Caracas. Progresivamente, con sus ahorros, se instaló en Carabobo y desde 1980 inició su propia empresa de festejos en la que no solo seguía siendo mesonero, sino que era quien compraba los alimentos en un popular mercado de mayoristas de la ciudad y los preparaba.

Con todo ello, producto de horas sin dormir y esfuerzo invaluable, el señor José Rodríguez Álvarez comenzó a invertir en 1983 en diferentes sectores de Carabobo, entre ellos el de la construcción, plástico y el sector cosmético.

No en vano, antes como usted pretende involucrarle, en los años 90 ha sido distinguido como empresario del año por la Asociación de Ejecutivos del estado Carabobo, por una obra emblemática en la ciudad de Valencia. Ha sido distinguido como empresario del año por la Cámara de Comercio de Valencia, en su primera clase, por la creación de nuevas empresas y recibió, también en ese entonces, la Orden Ciudad de Valencia en su primera clase.

Otras distinciones fueron llegando en esa década, como la Orden Ciudad de Naguanagua, reconocimientos del Colegio Nacional de Periodistas, del Círculo de Reporteros Gráficos y un sinfín de diplomas de instituciones benéficas a las que ha ayudado durante todo este tiempo.

Insistimos: Todo esto entre los años 1983 y 1998. Y recalcamos lo de 1998, porque usted pareciera intentar vincular el progreso, sacrificio y muchas noches de trabajo del señor Rodríguez Álvarez, con la actual administración del Estado venezolano.

Luego, usted habla de unos permisos ambientales “emitidos por la dirección estadal del Ministerio de Ecosocialismo (que) están firmados por Wilmer Guerrero”. De nuevo se equivoca, señora Guerrero. No es él quien firma esos permisos. Le invitamos nuevamente a consultar toda la documentación al respecto.

Tras su intertítulo “Reserva en riesgo”, usted hace mención a que la presentación a la prensa de Lake Blue se celebró “quizás por una ironía involuntaria, el 5 de junio de 2019, Día Mundial del Ambiente”. Se equivoca de nuevo, señora Guerrero. No fue una ironía. Fue totalmente intencional porque estamos conscientes de la importancia de las actuaciones que emprendemos en beneficio del medio ambiente.

Luego, usted afirma que para esa fecha el canal de control de inundaciones contaba “ya con varios meses de inicio” y, de nuevo señora Guerrero, usted miente. Los trabajos del canal de control de inundaciones iniciaron en julio, una vez obtenidos todos los permisos correspondientes.

En el siguiente párrafo, insiste usted en que en abril de 2019 inició el movimiento de tierra. En esa fecha, realmente se empezó un estudio para determinar la profundidad del canal, no la obra en sí que –insistimos- comenzó una vez obtenidos los permisos.

Ese estudio que se realizó en abril, consistió en trabajos de apenas dos días. Allí se determinó que la profundidad del canal en lugar de ser de 2 metros 50 centímetros, podía ser de entre 80 y 130 centímetros que es como está hecho y, como usted comprenderá –insistimos-, por ahí no pueden pasar ni submarinos.

Posteriormente, señora Guerrero, usted habla de que fueron “reclutados” pobladores de la zona que trabajaban “14 horas con pico y pala para sacar entre 150 y 250 carretillas de tierra, los siete días de la semana, todo por un mísero sueldo”. Usted miente nuevamente. En el lugar había 120 trabajadores con el mejor sueldo de la zona. Esos trabajadores, necesitados de empleo, con graves carencias económicas, alimenticias y sociales, ganaban DIARIAMENTE el equivalente a un sueldo mensual.

Es falso, señora Guerrero, que hayan trabajado 14 horas. Es falso que hayan trabajado los siete días de la semana y es falso que hayan sacado entre 150 y 250 carretillas de tierra. De nuevo, le invitamos a documentarse al respecto.

Tal vez, señora Guerrero, si usted antes de elaborar este trabajo, hubiese visitado la zona, habría podido constatar esta información con los propios vecinos y los consejos comunales a los que usted y el portal Armando.Info decidió excluir de su reportaje.

Sí, se desistió de la maquinaria, pero para dar empleo a esos pobladores que lo necesitan. Así se lo dejamos ver en material audiovisual que le enviamos. ¿A usted, señora Guerrero, y al portal Armando.Info no les interesa el bienestar de quienes habitan en esa zona deprimida económicamente? Pareciera que poco importa el empleo que se generó, con el mejor sueldo de la zona y que llevó y sigue llevando el sustento a cientos de hogares.

Luego, habla usted de la destrucción del patrimonio arqueológico y menciona el supuesto hallazgo de reliquias aborígenes. De nuevo miente. En el lugar, lo único que retiramos fue al menos 10 toneladas de basura, plásticos, escombros y hasta preservativos que tenían años en el sitio y que fueron pieza fundamental en la muerte de mangles y el grave deterioro del ecosistema. Deterioro por el que Armando.Info ni sus informantes, ni usted, se preocuparon en todo este tiempo antes de las obras.

Allí mismo, usted publica una imagen, que usted no tomó, afirmando que los mangles sembrados en los bordes del canal, se secaron por el cambio en el ecosistema. De nuevo miente, señora Guerrero.

Lo que usted observa en esa imagen, es mangle rojo recién sembrado, traído del vivero de más de 300 mil plantas para la zona. Ese mismo mangle, usted lo pudo observar seguramente en las fotografías y videos que le hicimos llegar directamente a su teléfono celular y que usted obvió para este trabajo.

Posteriormente, usted habla de un documento filtrado a uno de sus informantes que se basa exclusivamente en uno de los dos permisos. Le reiteramos, señora Guerrero, son dos permisos diferentes. Uno para el canal de control de inundaciones y uno para la parcela de El Torito.

Le enviamos a usted los números de resolución, que usted deliberadamente omitió y por su premura, al parecer, no investigó ni revisó.

Es tanta la desinformación, que usted allí habla de “Ciudad Flamingo, en Tucacas”, cuando ese complejo se encuentra en Chichiriviche. Esto por mencionar solo uno de los tantos errores que evidencian la falta de documentación sobre el caso.

Luego, hace usted referencia la carretera local, construida en los años 70 y allí le reiteramos, como usted bien dice, que el daño se causó realmente en ese entonces con esa vía que cortó el flujo de aguas entre la parte alta y la parte baja, ocasionando inundaciones que derivan en la albúfera sur, que han llevado a la sedimentación, produciendo que se seque el mangle, como usted debió observar en la gráfica satelital utilizada anteriormente, donde se aprecia una mancha marrón.

Los permisos aprobados para el canal, sí están bien establecidos. Cuenta con un punto de inicio en la carretera y termina en el Golfete de Cuare. Recuerde, señora Guerrero, que le remitimos los números de resolución que usted, lamentablemente, no investigó.

De nuevo comete otro error al afirmar que “los terrenos de José Rodríguez Álvarez no han sido tocados ni la red perimetral se ha iniciado”. En primer lugar, debemos aclararle que José Rodríguez Álvarez no es el dueño de los terrenos. El dueño es la empresa Lake Blue. Luego, ratificarle que usted miente nuevamente toda vez que los trabajos en la parcela sí fueron iniciados y tienen cierto avance que usted, por supuesto, no constató porque -aparentemente- ni siquiera se trasladó a la zona.

Luego, comete usted una barbaridad al decir que el canal tiene entre 30 y 60 metros de ancho. Señora Guerrero, esto evidencia que usted ni consultó la providencia, ni visitó el lugar. La providencia establece un canal de 20 metros de ancho, y tiene entre 18 y 20 metros de ancho en la realidad. Además, tiene una profundidad de entre 80 y 130 centímetros, aún y cuando la providencia establece una profundidad de 2 metros con 50 centímetros. De nuevo –insistimos- por allí no pueden pasar embarcaciones.

Luego, hace usted referencia a los mangles muertos. Le informamos que, según estudios hechos, patrocinados por la Comunidad Económica Europea, estos mangles murieron por la sedimentación producto de las inundaciones con la crecida habitual del río Tocuyo. Esto tampoco lo investigó, señora Guerrero.

Insiste usted, señora Guerrero, citando a su informante, que “el anzuelo de la empresa es crear un canal (…) que le va a permitir a ellos navegar a través del Golfete de Cuare” y, en este sentido, le insistimos: No es verdad, porque el canal no puede ser navegable. Ya anteriormente le hemos explicado las dimensiones del mismo.

Luego, de nuevo citando a su informante, insiste en que el canal estaría diseñado “para sustituir el cauce natural” y, de nuevo reiteramos, el canal solo busca evitar las inundaciones y controlar la sedimentación.

Más adelante, en su trabajo, coloca como leyenda de una fotografía del Hotel Hesperia WTC Valencia, que José Rodríguez Álvarez es el dueño. Esto tampoco es verdad. José Rodríguez Álvarez fue quien tuvo la idea y buscó socios inversionistas nacionales y extranjeros, para crearlo.

José Rodríguez Álvarez, a diferencia de muchos otros, sí invirtió en Venezuela, lo que ganó en Venezuela.

En cuanto a las dimensiones del terreno, le ratificamos: El urbanismo tiene 276 hectáreas, como usted misma ha dicho. No entendemos por qué habla de un documento registrado en el municipio Silva del estado Falcón que corresponde únicamente a una primera parcela de un total de seis que se compraron. En total, para su conocimiento, El Torito tiene 850 hectáreas de las cuales 276 son para iniciar el proyecto.

Menciona usted más adelante a la empresa OTP Consultores. En este sentido, le ratificamos que nada tenemos que ver con lo que esta compañía haya hecho en el pasado. Esta empresa presentó su presupuesto y al evaluarlo, se decidió contratarles para los fines señalados. Insistimos, nada tenemos que ver con esa empresa.

Escribe usted más adelante, señora Guerrero, que “las alianzas de José Rodríguez Álvarez van desde compañeros gallegos hasta militares, para todo tipo de negocios”, una afirmación muy ligera y delicada que queremos también aclarar: No es “todo tipo de negocios”, señora Guerrero, son negocios muy definidos y con una trayectoria muy clara. Ya los hemos mencionado anteriormente.

Se refiere usted también al caso Notitarde, afirmando que “superó la carencia de papel que venía padeciendo”. Sí. La superó porque el señor José Rodríguez Álvarez se desplazó hasta Chile para comprar bobinas de papel para dos años.

Ni el señor Rodríguez Álvarez, ni Notitarde, recibieron una sola bobina de papel de la empresa Maneiro, constatando que otros periódicos del país sí las han recibido.

Luego menciona usted a la empresa Blue Sky Solutions registrada en 2016. Señala, de forma interesada, que ha sido registrada con Ramón Carrasco Oropeza. Lo que usted omite interesadamente y que seguramente ha podido constatar, es que hay otro socio en esa empresa. Un ingeniero que era el que tenía toda la tecnología para el mantenimiento industrial electrónico y naval. Mantenimiento, señora Guerrero.

Usted alucina al querer dejar ver que esto tiene que ver con el canal. Le insistimos, es imposible que por allí pasen barcos o submarinos. Ya le hemos indicado las dimensiones del canal que se pueden medir fácilmente en el lugar, si usted hubiese visitado la zona.

Permítanos además aclararle, que el señor Carrasco Oropeza es un coronel retirado hace 12 años de la Fuerza Armada y que hoy se dedica al comercio y la asesoría.

Adicionalmente, debemos aclararle que esta empresa nunca se puso en marcha porque el socio extranjero, que tenía la tecnología, tuvo que regresar a su país: España.

Menciona usted también en su trabajo la presencia de militares en las empresas. Ya le hemos detallado el caso de Blue Sky Solutions. Ahora le explicamos el caso de Karvi Steel C.A. Allí menciona usted al Contralmirante de la Armada Viberto Quinteiro. Lo que usted omite allí, de forma interesada, es que el señor Quinteiro ya había pasado a retiro cuando se constituyó esta compañía y que además no es el único socio.

Puede usted constatar, señora Guerrero, en todos los registros públicos y privados, que ninguna de esas dos empresas ha contratado al día de hoy nada con ninguna empresa pública ni privada. Ambas están sin actividad económica, por razones que no vienen al caso.

Luego presenta usted un material audiovisual sobre el cual le consultamos: ¿Cómo una lanchita puede navegar por mar abierto desde Puerto Cabello hasta Cuare, para supuestamente pasar por un canal de 80 centímetros de profundidad?

Lamentamos señora Guerrero que en su investigación haya repetido tantas inexactitudes y mentiras sobre un proyecto cuyo único objetivo es devolverle el potencial turístico a éste, que también es su país, que necesita del sector privado para lograr un reimpulso.

Lo que no dijeron Isabel Guerrero ni Armando.Info

A pesar de que se le concedió a la señora Isabel Guerrero una entrevista de más de una hora y media de duración y se le envió material gráfico y audiovisual, de forma interesada fueron omitidas informaciones relevantes sobre el impacto del proyecto Lake Blue en la zona, y que detallamos a continuación:

– El personal obrero de Lake Blue, todo de zonas aledañas a Cuare, gana DIARIAMENTE el equivalente a un sueldo mínimo mensual.

– Lake Blue impulsó el trabajo con pico y pala, para fomentar el empleo en esta zona deprimida y generar sustento a cientos de hogares. ¿Por qué Armando.Info no destaca esto y señala unos supuestos sueldos miserables?

– Lake Blue ha construido caminerías en los bordes de la carretera para evitar que se repitan accidentes trágicos como el ocurrido con una niña, que murió al regresar de su escuela, al ser arrollada por un vehículo.

– Lake Blue ha dotado a las escuelas de materiales básicos y agua potable de forma constante para garantizar la continuidad del estudio de los niños y adolescentes de la zona.

– Lake Blue ha creado un cultivo con más de 300 mil mangles de tipo rojo y negro, propios de la zona, para impulsar la reforestación en Cuare.

– Lake Blue ha retirado más de diez toneladas de desechos sólidos que se habían acumulado entre los mangles, causando daños al ecosistema.

– Lake Blue ha apoyado en la recuperación del Ambulatorio “Pedro Manuel Iturbe” de Chichiriviche, con la dotación de pinturas y aires acondicionados.

– Lake Blue desarrolló un plan de desarrollo de los sectores aledaños al proyecto para impulsar el crecimiento total de la zona desde el punto de vista ambiental, turístico y de emprendimiento, que fue autorizado por el viceministro de las Comunas, Edwin Velásquez y en reunión con el gabinete ejecutivo del estado Falcón.

– Lake Blue ha recibido la inspección y visto bueno a la labor desarrollada, de personalidades como: Edisoie Sandoval, Defensor del Pueblo del estado Falcón; Castor Núñez, Secretario de Comunas del estado Falcón; Manuel Díaz, ecologista y presidente de la Fundación Ambiental Vida Verde; Argelia Ríos Silva, bióloga y ex directora del Jardín Botánico de Caracas; Linda Rodríguez, ex presidenta de la Comisión de Ambiente del Concejo Municipal de Monseñor Iturriza; entre otros.

– Lake Blue suministró a la señora Guerrero todo el material audiovisual, con declaraciones de cada una de las personas antes mencionadas, certificando el correcto avance de los trabajos de saneamiento del Refugio de Fauna Silvestre de Cuare. ¿Por qué Armando.Info y la señora Guerrero no les tomaron en cuenta?

¿Por qué la señora Guerrero y el portal web Armando.Info no reseñan todos los beneficios sociales a las comunidades y el trabajo de saneamiento y recuperación que se ha hecho en Cuare?

La Junta Directiva de Lake Blue además lamenta que se pretenda vincular a sus propietarios en supuestos nexos con diferentes personas y empresas del Estado, sin sustento alguno válido, dejando ver claramente la intención política de un trabajo que, a todas luces, busca llevar al terreno partidista e ideológico, el desarrollo de una empresa absolutamente privada.

Se pretende imponer la radicalización y politiquería –que tanto daño han hecho al país- en una obra de envergadura que generará al menos 3 mil empleos directos y 6 mil indirectos y que será fundamental en el proceso de recuperación económica que requiere Venezuela.

La Junta Directiva de Lake Blue reitera la disposición de atender a la señora Isabel Guerrero en las obras para que conozca la realidad de todo lo que ocultó en su trabajo publicado este domingo y que pueda así ejercer con veracidad su profesión, entrevistando a los expertos ambientalistas que conocen el proyecto, consultando todos los estudios y permisos que presuntamente no solicitó ante las autoridades competentes y que además consulte con los vecinos del lugar y los consejos comunales, su opinión sobre estos trabajos.

La empresa Lake Blue y José Rodríguez Álvarez, se reservan el derecho de ejercer las acciones legales por todo lo escrito por usted, señora Isabel Guerrero y difundido en el portal web Armando.Info, cargado de inexactitudes que atentan contra la imagen de la empresa y desarrollo de la zona.

Valencia, 23 de marzo de 2020.

Francisco A. Briceño J.

Jefe de Relaciones Institucionales y Comunicaciones de Lake Blue

CNP N° 19.137

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