El escándalo Epstein tras la reaparición de Ghislaine Maxwell persigue al príncipe Andrés

El príncipe Andrés de Inglaterra contaba hasta ahora con la seguridad de que con Jeffrey Epstein muerto no se podría contar nada nuevo, y eso podría salvarle de acabar siendo arrastrado por “el escándalo Epstein”. 

La reaparición de su vieja amiga y novia del millonario estadounidense, Ghislaine Maxwell, detenida este jueves en Bradford (New Hamphsire) y puesta a disposición judicial, supone una potencial amenaza para el hijo favorito de Isabel II. “Nos agradaría que el príncipe Andrés viniera a hablar con nosotros, y poder contar con su declaración”, dijo la fiscal del distrito sur de Nueva York, Audrey Strauss, al anunciar en rueda de prensa las acusaciones contra Maxwell. No quiso hacer ningún comentario más al respecto, pero con su declaración, medida, volvió a poner la pelota en el tejado del Palacio de Buckingham, reseña El País

La fiscalía de Nueva York acusó recientemente a Andrés de “cero cooperación” en el caso, hasta el punto de enviar al Ministerio del Interior del Reino Unido una petición de Asistencia Legal Mutua (MLA, en sus siglas en inglés) para forzar su colaboración. Se trataba de un paso anterior a la petición formal de extradición y, dependiendo de la respuesta del Gobierno de Boris Johnson, supondría que Andrés tuviera que comparecer ante un tribunal británico y responder a las preguntas de los fiscales. El equipo legal del príncipe dio el paso nada habitual, a mediados de junio, de salir a la palestra para asegurar que habían ofrecido ayuda hasta en tres ocasiones a las autoridades estadounidenses y acusarles de saltarse las reglas de confidencialidad “para buscar publicidad”. Era una patada hacia adelante para quitarse de encima la presión, pero la detención de Maxwell vuelve a poner al príncipe en el disparadero.

Nota tomada de Globovisión