Consiguen cuerpo de carabobeño debajo del puente internacional Simón Bolívar

Como Eduing Arcángel Aular Quintero, de 24 años, oriundo de Valencia, estado Carabobo, y Jorge Alberto Noguera Daza, de 25 años, de Maracay, estado Aragua, fueron identificados los dos jóvenes que aparecieron muertos la medianoche del jueves, debajo del puente internacional Simón Bolívar.

Sus familiares los identificaron. Aular Quintero y Noguera Daza aparecieron con las manos atadas a la espalda y presentaban varios balazos, propinados por encapuchados.

María Quintero, madre de Eduing, aseguró a los periodistas del diario colombiano La Opinión que su hijo tenía problemas de drogas y estuvo detenido unas cinco veces en Venezuela, por estar involucrado en varios robos.

“A sus 14 años lo detuvieron y lo llevaron a un centro de menores, pero el papá se las ingenió para retirarlo. Ahí fue el primer error”, les dijo la mujer, que el viernes se enteró de la muerte del muchacho, pero en un principio no lo creyó.

“No era la primera vez que llegaban rumores de que lo habían matado; por eso, cuando mi hija me contó, yo le contesté ‘¡ay!, deje la jodedera… Deje ese cuento ya’, pero esta vez me tocó vivirlo”, contó.

Según María, Eduing estaba trabajando en San Antonio del Táchira; era padre de dos hijos, de 8 años y otro de solo meses de nacido.

“Supe que era ‘trochero’ y ‘corre carros’. Yo le pedía que dejara esa mala vida. Una vez, cuando estaba drogado, hizo de todo y luego ni sabía. Yo le decía: ‘sí ve hijo, que cuando está en ese efecto no conoce ni a la mamá, papá y hermanos. Por favor, deje eso ya’. Pero solo se apenaba y no lograba salir de ahí”, agregó. (MB)

Por su parte, los familiares de Jorge Alberto aseguraron que, desde hacía casi tres años, él estaba entre San Antonio y La Parada, trabajando como asesor de viajes, y luego pasaba personas por las trochas.

“Nos hemos venido caminando desde Alejandría, donde nos dejó un carro y empezamos a preguntar cómo llegar y acá estamos para lograr reclamar su cuerpo -dijeron en la Medicatura Legal de Cúcuta-. Sólo queremos darle cristiana sepultura, pero no tenemos ni un solo peso, ni para comer”, dijo una tía del joven, quien contó que se enteraron de la muerte por una llamada que recibieron de la compañera sentimental del joven.

Jorge Alberto era quien ayudaba a su mamá económicamente y nunca les contó sobre problemas o amenazas. Estaba residenciado en La Invasión y antes de salir de su natal Maracay, trabajaba en una empresa como operario de empaque, agregó La Opinión. (MB).

(Con datos de La Nación)