25 años de los V Juegos Suramericanos Valencia 1994 y el Nacimiento de Fundadeporte

(Carlos Rojas Esser) Bodas de plata con medallas de oro.

Veinticinco años atrás, la ciudad de Valencia fue sede de los V Juegos Suramericanos, uno de los eventos deportivos de mayor envergadura en la historia de la capital carabobeña y de Venezuela en general.

Los anfitriones quedaron entre los primero puestos en el medallero, una honorable distinción en la historia nacional.

Pero eso no es el aspecto más resaltante de esta fecha.

La Gobernación del Estado Carabobo, liderada por Enrique Salas Romer, estrenaba una nueva política en la gerencia deportiva con la Fundación para el Desarrollo del Deporte. Fundadeporte daba sus primeros pasos.

Una nueva visión para la práctica y progreso atlético nacía en la región. Bajo la supervisión de Francisco Cabrera Santos, este joven organismo estaba revelando una orientación novedosa sobre cómo dirigir este sector.

Las instalaciones deportivas, como el Estadio Polideportivo Misael Delgado de Valencia, recibieron mejoras e innovaciones adelantadas a su tiempo. La formación del personal (atletas, entrenadores, médicos, técnicos y otros) fue una prioridad de la gestión. Mayores beneficios para la comunidad competidora surgieron en el camino.

Entre estas novedades figura la construcción de la Villa Olímpica de Naguanagua, edificación insigne del deporte carabobeño y referencia para el resto de la nación.

Resalta que ciertos círculos e individuos decidieron sabotear esta misión. Las paredes de la Villa fueron objeto de vandalismo, con grafitis refiriéndose de manera negativa a la gestión del momento. En varias instancias se afirmaba que estas obras eran una malversación o despilfarro de los recursos estadales, los cuales podían emplearse en aéreas de mayor urgencia.

Pero lo que siguió a los Juegos Suramericanos revalidó el valor de la gestión deportiva y la importancia de Fundadeporte. Carabobo se convirtió en un paradigma de excelencia atlética, con las constantes conquistas de primeros lugares en los Juegos Nacionales, la masiva participación de talento local en eventos internacionales, la proliferación de infraestructura de alta calidad para la competencia y otros puntos.

Empezó una importante migración de jóvenes provenientes de otros estados, ansiosos por disponer de los programas de formación deportiva carabobeños. El esquema de trabajo de Fundadeporte fue imitado en otras latitudes para replicar dicho éxito.

Y cada triunfo atraía la atención de otras localidades, dentro y fuera del mapa venezolano, a suelo carabobeño. El progreso y desarrollo integral que acompañó al estado durante esos años tiene vínculos directos con las victorias del equipo de gestión deportiva. Desde la atención medica y la educación, hasta el ornamento, urbanismo y aseo, se podía ver una gota de sudor de un atleta que triunfaba en un nuevo reto. Muchos hijos pudieron seguir sueños en el extranjero gracias a Fundadeporte.

Los detractores tuvieron que bajar la mirada.

La labor de estos pioneros será siempre motivo de orgullo para la sociedad carabobeña, que siempre llevará un campeonato en esta página de historia.