Regímenes autoritarios y sus pensamientos ajenos a la sociedad

Francisco Javier Silva Rodríguez

                  La hambruna juega un papel importante en la discusión de la identidad, su relación, y la experiencia compartida en el ejercicio del poder y el manejo de las masas. En Rusia, durante décadas se instaló el sistema comunista; la Unión Soviética negó que hubiese hambruna aunque  la llevó al proceso de colectivización soviético.

Hablamos del holodomor “muerte por hambruna” que tuvo lugar entre 1932 y 1933 en la República Soviética de Ucrania y que causó millones de muertos.

          Alrededor de cuatro millones de personas fallecieron en apenas dos años. Probablemente haya sido uno de los capítulos más trágicos de la historia europea, que aunque afectó a otras regiones de la URSS, fue dañina para Ucrania.

“La decisión de la Unión Soviética de forzar a los campesinos a renunciar a sus tierras y a unirse a las granjas colectivas, como política que en última instancia fue responsabilidad de Joset Stalin, secretario general del Partido Comunista Soviético, que habían conducido al país al límite del hambre”.

Todo comenzó, después de un año bueno para la cosecha ucraniana, el de 1931. A los ojos de la URSS, demasiado bueno, pues obligó a la región a contribuir con el 42% de su producción de los cereales.

La sociedad gobernada por el líder, Josef Stalin, que era obedecido por su carisma, su heroísmo militarista y patriótico, desde luego habían quienes no simpatizaban con él. Todo aquel que fuera en contra de sus ideales, era considerado un traidor y a su vez, tratado como el peor criminal que pudiera existir.

           Tiempo más tarde surge algo similar en Venezuela durante la llegada de los socialistas al poder, la economía nacional fue desmantelada, las empresas privadas pasaron a ser del Estado, implantaron sistemas de controles hacia sus ciudadanos, la sociedad pasó de ser independiente a dependiente del Estado en lo político, económico y social, ante tal agravio surge la corrupción por parte de los agentes estatales.

            Hay escases de alimentos, de medicamentos, de servicios como el agua, la electricidad y el gas doméstico. Se estima que la tasa de inflación concluya a finales del año sobre los 10.000.000% en 2019, según cifras del Fondo Monetario internacional.

              El gobierno ha negado la crisis y ha tomado las vías de la violencia para perseguir, reprimir, torturar, inclusive la provocación de la muerte de todo aquel que afirme la  crisis y la violencia. Estos hechos podrían dar apertura a un problema mayor al que no podríamos imaginar.

La sociedad al percibir que sus líderes gobiernan en contra de las voluntades individuales y que la justicia no protege al ciudadano, pudiera tomar la justicia por su propia mano, inclusive en contra de sus líderes.       

Dentro de la expectativa democrática de la población no están las ganas de ser gobernados por líderes opresores, que no son capaces de escuchar a su entorno, encerrados en la idea de que la única forma de solución, es la que pasa por sus mentes.

Ignoran por completo que las sociedades tienen intereses primordiales distintos. En resumen: Stalin y los socialistas venezolanos obedecen sus ideales, mientras sus enemigos los siguen por temor a ser mutilados.

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Valencia

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