“Hombre de poca fe, ¿Por qué has vacilado?”

Jesús, el hijo del hombre cuando caminaba por encima del nivel del mar, sus discípulos llenos de miedo pensaron que era un fantasma, pero Jesús les dijo: Soy Yo, entonces, Pedro le dijo: maestro, por qué no me llevas hacía ti caminando y Jesús le tendió la mano, Pedro caminando dudo y se hundió en las agua del mar, Jesús le tendió de nuevo la mano y flotó, fue cuando nuestro Señor le dijo: “Hombre de poca fe, ¿Por qué has vacilado?”. El ser humano es de poca fe, aun palpando fenómenos de la creación de Dios. Los discípulos de Jesús vivían enseñanzas y observaban milagros que realizaba a diario, y no retenían parábolas de enseñanzas para predicar, sanar; hasta que Jesús el hijo Dios les indico el camino de la verdad y el poder del < Yo Soy>, la energía celestial, la energía cósmica con la presencia del Dios todopoderoso-bondadoso creador del cielo, de la tierra y del Universo. El Dios Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

Nunca antes en tiempo de adviento, en diciembre, el desconsuelo se adueño de tantos hogares en nuestro país. La fiesta de epifanía cristiana con familias destrozadas, rebajadas hasta su desaparición; y las hallacas motivo de regocijo, es hoy causa de angustia por lo inalcanzable de sus ingredientes. Los juguetes de los niños pobres ante el juguete caro, los regalos y la ropa de estreno imposible de alcanzar, por una voraz hiperinflación con especulación sin sanción, por la imposición brutal de controles de precios que han provocado el cierre de fábricas y comercios y empeorado la disponibilidad de esos bienes.

El reencuentro navideño de familias dispersas en la geografía nacional e internacional, es fuente de incertidumbre; apenas se cuenta con el 20% de la flota nacional de aviones (ni se diga internacional con pasajes imposible de pagar), transporte público terrestre interurbano destartalado. Como alternativa, solo queda desplazarse por carreteras infernales intransitables, maltrechas, un verdadero reto a la inseguridad  con matracas por centenares de puntos de policías y alcabalas temidas como si fuesen emboscadas.

Es un año infausto, de hambre, violencia, muertes, luto, migración de jóvenes capacitados y represión de estudiantes, que se despide y cede paso a un nuevo año 2018 carente de promesas. Serán muy contados los hogares que en la medianoche del 31/12, hagan coro con aquel jocoso porro colombiano que popularizara el mexicano Tony Camargo: ‘Yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas…o las doce uvas del tiempo de Andrés Eloy Blanco.

La apabullante abstención en la elección Municipal del 10 de diciembre muestra a un venezolano desmarcado de la clase política imperante y que se siente sin opciones reales. Estos comicios, que solo hubiesen tenido concurrencia si en el país existiese el voto en blanco o el voto democrático que elige en Democracia, pero en dictaduras no se elige sino que se designa por un ministerio llamado “CNE”. Los resultados electorales anunciados por el Ejecutivo, Psuv demuestran una realidad: los movimientos políticos que representan la Oposición que marcaron la pauta en los últimos veinte años lucen desgastados, quebrados por falta de credibilidad ante los electores.

No puede dejar de sorprender que muchos políticos ambiciosos dizque demócratas estén igual de desprestigiados que los opresores-chavistas. La realidad demuestra que en política lo que capitaliza son aquellos que hablan claro sobre soluciones de necesidades de la Nación.

No se requiere mayor prueba de este planteamiento cuando la mayoría de la dirigencia partidista ha llegado a la desconexión con sus propios militantes de base por falta de renovación de autoridades que en la actualidad son vitalicias.

En este panorama tan oscuro queda una esperanza que se desliza entre el ruido y la disidencia, la protesta e inconformidad que conforma a la mayoría del país. Estructuras aparecen sin mayor atención de las fuerzas políticas en pugnas, en consecuencia comienza a organizarse los nuevos movimientos versátiles destinados a cambiar el rumbo de un país en dictadura.

La gestación de esta disidencia es fruto de la descomposición social del régimen que corrompió a necesitados con dadivas y vicios del mal vivir sin trabajar como política de Estado- clientelar, tal cual la dictadura cubana carente de principios morales y democráticos.

El pueblo venezolano reclama y quiere lo que se le incumplió: Una Venezuela nueva, decente y con prosperidad. Solo se logra a través de un líder que inyecte pasión y brío al espíritu de los venezolanos, uno que nos haga materializar, que juntos podemos lograr un futuro cierto.

Este líder tiene que ser diferente a lo que hemos conocido hasta ahora, demostrar con hechos, con experiencia vivida como gerente con eficacia y disciplina en la administración de recursos humanos y financieros con transparencia para dirigir a buen puerto una Nación en bancarrota. No es nada fácil de lograr. Todavía en Venezuela existen ciudadanos probos y competentes dispuestos a conformar equipos de salvación nacional.

La historia contemporánea de nuestro país está moviéndose hacia su momento más convulsionado para el próximo año 2018, y los actores políticos predominantes de poco alcance revelaron su pequeñez en el 2017.

No hay solución negociada hasta ahora para ninguno de los problemas planteados mientras este régimen dictatorial exista. Por tanto todos los demócratas, y arrepentidos del régimen chavistas tienen la obligación de trabajar sin descanso por el cambio sin violenta y para una transición en el menor tiempo posible.

La crónica de un diálogo fraudulento como todo lo que ha realizado el gobierno chavista-militar. Tiene la desfachatez de poner como punto de honor para la negociación entre gobierno y Oposición: el levantamiento de las sanciones impuestas por la comunidad internacional. El vocero de la dictadura que dirige Maduro, Jorge Rodríguez, aclaró al mundo que no permitirían ninguna elección presidencial: “Venezuela no va a ir a un evento electoral ni va a firmar ningún acuerdo con la oposición hasta que se levanten las groseras sanciones que la dirigencia de la derecha venezolana solicitó frente al Departamento del Tesoro de Donald Trump y frente a las autoridades españolas canadienses o de otra índole”. El ajedrez político está cerrado, difícil de abrir con débiles planteamientos y muy pocas convicciones entre los negociadores.

Nos queda la última alternativa. Apostar a la buena Fe del próximo encuentro 15D/2017 entre Gobierno engolosinado por últimos triunfos fraudulentos, y la MUD disminuida de credibilidad entre Sociedad civil y militancias por falta de seriedad que representa integrantes de cúpulas de la Mesa de la Unidad.

Una oportunidad de ORO que tiene la OPOSICION para lograr algún acuerdo TANGIBLE  en beneficio de necesitados de servicios de salud y de alimentación sin dejar como poca cosa: el servicio de: Luz, Gas, Agua, Aceite, Gasolina, Cauchos, Baterías, Transporte de pasajeros, Repuestos domésticos-vehicular, etc. Abrir el canal de ayuda humanitaria, abrir cárceles de presos políticos, presos inocentes por falta de acusación de fiscales,  y jueces probos; abrir libre circulación por calles, autopistas, carreteras, y abrir definitivamente el libre mercado sin CONTROL DE CAMBIO que está matando la economía enclenque que aún queda en VENEZUELA. Legitimar la Asamblea Nacional, separación de poderes y desmontar la Fraudulenta asamblea nacional constituyente.

Y, por supuesto fomentar la credibilidad entre los ciudadanos de a pie para erradicar la desesperanza  <la poca FE, y así responder con certeza ¿Por qué has vacilado?>  Por falta de amor asimismo, al prójimo, y al propio Dios.

Así de las cosas.

 Por: Jesús Alfonzo Sánche
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