En San Diego

León Jurado Laurentín

Deliberado o no, inadmisible, es la terca obsesión de negar la responsabilidad y, cruelmente cargar culpas en las espaldas de la gente que se juró servir y ser decente para manejar las riquezas, las oportunidades, la educación, la salud, amén de respetar los derechos humanos de los ciudadanos.

A quienes asiste la razón nada les separa de la verdad y de las espinas venenosas atravesadas en todos los caminos sin garantías de la vida, de la seguridad personal, sin recursos económicos para estar de pie junto a la familia.

Muchos formados en democracia para construir una sociedad justa y fuerte, noble, emprendedora, con valores opuestos a la ruindad y el odio, estamos claros, de qué hay tiempo, aunque a veces acose el desaliento, de que adelante saldrá la luz de la justicia y está vivo el grito por la libertad.

Todo ha de ser el fruto de constante esfuerzo, sacrificios y de voluntad. Así está firme en nuestras mujeres y en los jóvenes que han colocado a su patria por encima  a costa de sus vidas, en momentos cuando las circunstancias envuelven al individuo y arropan al colectivo en incesante ataque de palabras, gestos y atropellados e insensatos actos.

Por ello, en el fondo de los errores de quienes nos ubicamos detrás del eco libertario, está la respuesta de quienes acostumbrados a la lucha por los derechos que no se negocian, llamados a despertar a los que duermen y se suman, amplia y pacíficamente para dar al traste con este desastre que como todo en la vida también tiene su final.

Tiemblan los hogares por los precios de los alimentos, las verduras, los granos, los vegetales, la carne, no hay excepción. La onda expansiva alcanza al industrial y al comerciante instalados en medio del agotamiento por los controles devenidos en corrupción. Hora que no separa el precio de la escasez miserable y deliberada. Las proteínas contra los ingresos se colocan en “lontananza” y en ilusiones.

Así como la ausencia y la cotización de las medicinas no es vida, ya nadie cuenta no se habla de cientos y miles, sino de millones, el valor de la oferta. Y como dijo un político avezado al comienzo de esta comedia, “con qué se come eso”. Aquel sarcasmo y hasta burla se nos convirtió en tragedia nacional.

La crisis económica, social, política y moral, reposa tranquilamente mientras quienes evaden su responsabilidad se la cargan al primero o el último de una larga lista, mientras tanto, la escasez se apropia del sótano, se metió por la terraza, y por el ascensor avanza el fuego de la híper y diabólica inflación que ha desinflado al cono monetario cuyo nacimiento anuncian con bombos y sin platillos. Y es nuestro deber no cesar en el empeño de cambiar esto. Y con la fe de siempre, desde San Diego, unidos lo lograremos.

@leonjura

ampforwp_custom_content_editor:
ampforwp_custom_content_editor_checkbox:
ampforwp-amp-on-off:
default

25°C

Valencia

Showers

Humedad 76%

Viento 11.27 km/h

  • 23 Sep 201826°C21°C
  • 24 Sep 201828°C21°C
comparte
comparte